Introducción

Yahweh –el Todopoderoso de la Biblia– hizo una promesa a un hombre llamado Abraham: le daría una descendencia incontable, como las estrellas del cielo, y haría esa descendencia su pueblo elegido. Después de recibir la promesa Abraham tuvo a un hijo, Isaac. Este, a su vez, tuvo un hijo llamado Jacob. Jacob tuvo 12 hijos, y ese fue el inicio de la nación de Israel.

Los primeros israelitas se establecieron en Egipto. Ahí fueron prosperados durante muchos años. Sin embargo, la suerte de Israel cambió, pues durante 430 años fueron sujetos a esclavitud. Pero el Elohim de Abraham, Isaac y Jacob no olvidó a su pueblo escogido, sino que los liberó de manera milagrosa y los condujo a un territorio que Él había apartado para ellos.

El viaje de cuarenta años que Israel emprendió desde Egipto hasta la tierra prometida es narrada en el Pentateuco, o Torah en hebreo. Torah (o Torá) no significa “historia de Israel”, “viaje a la tierra prometida”, “independencia de Egipto” o “liberación de la esclavitud”. Torá significa Ley, pues esta colección de cinco libros narra como el Todopoderoso dictó a Moisés, el líder de Israel, los mandamientos que el pueblo elegido debía obedecer.

Yahweh ratificó un pacto con Israel: ellos serían su Pueblo, vivirían ateniéndose a la Ley. En retorno, Él sería su Dios que los protegería y bendeciría.

Si ahora ustedes me son del todo obedientes y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa

Éxodo 19:5

El resto del Antiguo Testamento narra la historia de Israel después de la llegada a la tierra prometida y su relación con el Todopoderoso que les eligió.

A pesar de la gracia que Yahweh había extendido a Israel, los descendientes de los una vez esclavos desobedecieron la Torá incontables veces. Después de generaciones de rebelión, y con su paciencia colmada, el Todopoderoso que antes extendió su gracia ahora permitió que Israel fuera dividido en dos, invadido por naciones vecinas y exiliado a tierras lejanas.

Pero Yahweh no había olvidado a su pueblo ni la promesa que había hecho a Abraham. A través de profetas el Poderoso de Israel anuncio la venida de un mesías que traería con sí un nuevo pacto mejor que el anterior, restaurando así la gloria del pueblo.

La historia de la llegada de este personaje y sus actos en la Tierra son el foco de la religión más practicada del mundo: el Cristianismo. El Cristianismo relata la llegada del mesías Yeshúa (Jesús) al mundo, cumpliendo las profecías del libro sagrado de Israel. Este mesías sin pecado murió para pagar por las transgresiones de la humanidad. Este fue el comienzo del Nuevo Pacto que había sido anunciado. Pero, ¿qué lugar tiene la Ley en él?

En el mundo cristiano existen muchas interpretaciones sobre la relación entre la Ley dada a Israel y la gracia revelada por el Mesías. Algunos consideran que la Ley fue abolida en la cruz donde Jesús murió; otros que sigue vigente parcialmente; otros que su función terminó.

Sin embargo, el propio Mesías declaró:

No piensen que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolirlos, sino a cumplirlos

Mateo 5:17

¿Qué quiso decir con esto? Este estudio busca responder a esa pregunta y mostrar que el Mesías no vino a abolir la Ley. Vino a revelarnos su verdadero propósito: guiarnos a la justicia y al amor por medio de la fe.

El Mesías vino a cumplir, no abolir, la Ley

No piensen que he venido a anular la Ley o los Profetas; no he venido a anularlos, sino a darles cumplimiento. Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la Ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido. Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos. Porque les digo a ustedes que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere la de los fariseos y la de los maestros de la Ley.

Mateo 5:17-20

En el Sermón del Monte, Yeshúa deja su postura sobre la Ley en claro. No pretende anular lo prescrito en el Tanáj (La Ley y los Profetas; el Antiguo Testamento). Por lo contrario, pretende cumplirlo.

Además, el Mesías no se refiere a una porción de la Ley. Por el contrario, afirma a su audiencia que “ni una sola letra ni tilde de la Ley ni de los profetas” desaparecerá mientras:

Adicionalmente, Yeshúa advierte contra infringir los mandamientos y enseñar a otros a hacer lo mismo.

Por último, nos indica que la condición para entrar en el reino de los cielos es que nuestra justicia supere la de los fariseos y la de los maestros de la Ley.

Indaguemos primeramente en el plazo de vigencia de la Ley, el cual Mesías afirma que es “mientras existan el cielo y la tierra”, que “todo se haya cumplido”.

Después analizaremos qué significa que nuestra justicia supere la de los fariseos y la de los maestros de la Ley.

El Cielo Nuevo y la Tierra Nueva por Venir

Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar.

Apocalipsis 21:1

En Mateo 5:17-20 leemos que la vigencia de la Ley es hasta que llegue un Cielo Nuevo y una Tierra Nueva. El libro de Apocalipsis (21:1) nos revela que estos aún no han llegado.

Isaías, alrededor de seis siglos antes de que Juan escribiera Apocalipsis, profetizó sobre el cielo nuevo la tierra nueva que existirán cuando el Mesías regrese a reinar:

Presten atención, que estoy por crear un cielo nuevo y una tierra nueva. No volverán a mencionarse las cosas pasadas ni se traerán a la memoria.

Isaías 65:17

Un capítulo después:

«Porque, así como perdurarán en mi presencia el cielo nuevo y la tierra nueva que yo haré, así también perdurarán el nombre y los descendientes de ustedes», afirma el SEÑOR. «Sucederá que, de una luna nueva a otra y de un sábado a otro, toda la humanidad vendrá a postrarse ante mí», dice el SEÑOR. «Entonces saldrán y contemplarán los cadáveres de los que se rebelaron contra mí. Porque no morirá el gusano que los devora ni su fuego se apagará. ¡Repulsivos serán a toda la humanidad!».

Isaías 66:22-24

La profecía de estos nuevos cielos y tierra existía desde siglos antes de Yeshúa.

Pedro en el Nuevo Testamento comenta que aún después de la muerte del Mesías seguimos en espera de un cielo nuevo y una tierra nueva.

Pero según su promesa, nosotros esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habita la justicia.

2 Pedro 3:13

Este es quizás el ejemplo más contundente de que la tierra nueva y el cielo nuevo aún no han llegado, a pesar de que algunos aseguran que la muerte de Yeshúa trajo con sí alguna especie de “Cielo Nuevo Metafórico y Tierra Nueva Metafórica”.

¿Por qué el cielo y la tierra?

Grábense estas palabras en el corazón y en la mente, átenlas en sus manos como un signo y llévenlas en su frente como una marca. Enséñenselas a sus hijos y háblenles de ellas cuando estén en su casa y cuando vayan por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten; escríbanlas en los postes de su casa y en los portones de sus ciudades. Así, mientras existan los cielos sobre la tierra, ustedes y sus descendientes prolongarán su vida sobre la tierra que el SEÑOR juró dar a sus antepasados.

Deuteronomio 11:18-21

No es coincidencia que la profecía de Isaías y Yeshúa tenga que ver con el cielo y la tierra. ¿Por qué? Porque estos fueron parte del vocabulario que rodea el pacto que el Todopoderoso hizo con su pueblo desde que se ratificó.

Podemos ver esto en Deuteronomio, donde se explica que para condenar a alguien de haber cometido algún crimen o delito son necesarios dos o tres testigos.

Un solo testigo no bastará para condenar a un hombre acusado de cometer algún crimen o delito. Todo asunto se resolverá mediante el testimonio de dos o tres testigos.

Deuteronomio 19:15

El cielo y la tierra son los testigos que nos pueden acusar de infringir algún mandamiento.

Hoy pongo al cielo y a la tierra por testigos contra ti, de que te he dado a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige, pues, la vida, para que vivan tú y tus descendientes.

Deuteronomio 30:191

El cumplimiento de todo

Hemos visto que el cielo nuevo y la tierra nueva aún están por llegar, pero, ¿a qué se refiere el Mesías en Mateo 5 cuando dice que nada de la Ley será removido hasta el cumplimiento de todo?

Algunos afirman que cuando en Mateo 5 el Mesías dice “mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la Ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido” se está hablando de dos sucesos independientes. Esto es ilógico pues la palabra “todo” necesariamente incluye la llegada de un nuevo cielo y tierra.

Algunos dirán que todo esté cumplido se refiere a lo que el Mesías dijo en Juan 19:30.

Al probar Jesús el vinagre, dijo:

—Todo se ha cumplido.

Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu.

Juan 19:30

¿Qué estaba cumplido cuando el Mesías dijo esto? El sacrificio en la cruz definitivamente estaba cumplido. Sin embargo ¿se cumplieron todas las profecías? Definitivamente no, pues aún existen profecías por cumplir. Sin duda todo creyente espera que el Mesías vuelva, y que vuelva para cumplir el resto de las profecías.

En el mismo capítulo de Apocalipsis donde se menciona un cielo nuevo una tierra nueva podemos verlo. El cielo nuevo y la tierra nueva son la última profecía que está escrita tanto en Isaías como Apocalipsis.

Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar. Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. Oí una potente voz que provenía del trono y decía: «¡Aquí, entre los seres humanos, está el santuario de Dios! Él habitará en medio de ellos y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte ni llanto, tampoco lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir».

El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!». Y añadió: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza».

También me dijo: «Ya todo está hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin. Al que tenga sed le daré a beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El que salga vencedor heredará todo esto y yo seré su Dios y él será mi hijo. Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los que cometen inmoralidades sexuales, los que practican artes mágicas, los idólatras y todos los mentirosos recibirán como herencia el lago de fuego y azufre. Esta es la segunda muerte».

Apocalipsis 21:1-8

No es coincidencia que en Apocalipsis 21, versículos después de la narración de un nuevos cielo y tierra se relata como se terminan por cumplir todas las profecías Bíblicas; ambos son parte del mismo evento.

Ya todo está hecho. Yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin.

Apocalipsis 21>6

Esto es el cumplimiento de todo.

¿Qué significa que nuestra justicia supere la de los fariseos?

La justicia de los fariseos y la de los maestros de la Ley

Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por los israelitas es que lleguen a ser salvos. Puedo declarar en favor de ellos que muestran celo por Dios, pero su celo no se basa en el conocimiento. No conociendo la justicia que proviene de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. De hecho, Cristo es la culminación de la Ley para que todo el que cree sea justificado.

Romanos 10:1-4

La postura Cristiana popular es que la justicia de los fariseos y de los maestros de la Ley se refiere a la Torá. Sin embargo, la Torá proviene del Todopoderoso. La justicia de los fariseos proviene de hombres. Yeshúa no está hablando de la Ley de su Padre.

Pablo explica cuál es la justicia de los fariseos y los maestros de la Ley, quienes desconociendo la justicia de Dios buscaron establecer la suya.

No conociendo la justicia que proviene de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios.

Romanos 10:3

El Mesías también menciona una diferencia entre leyes de su Padre y leyes humanas.

Él contestó:

—Tenía razón Isaías cuando profetizó de ustedes, hipócritas, según está escrito:

»“Este pueblo me honra con los labios,

pero su corazón está lejos de mí.

En vano me adoran;

sus enseñanzas no son más que reglas humanas”.

Ustedes han desechado los mandamientos divinos y se aferran a las tradiciones humanas.

Y añadió:

—¡Qué buena manera tienen ustedes de dejar a un lado el mandamiento de Dios para mantener su propia tradición!

Marcos 7:6-9

¿De dónde salieron estas leyes humanas?

Los judíos, incluyendo los fariseos, habían añadido “cercos” a la Ley. En otras palabras, si la Ley dijera que hay que mantenerse a diez metros de un lugar, algún fariseo pensaría que es buena idea colocar un cerco a veinte, solo para estar seguros. Generaciones después, si su bisnieto viera a alguien cruzar el cerco a los veinte metros entonces el bisnieto lo condenaría, pues el cerco es Ley sagrada para él.

¿Por qué los judios sintieron la necesidad de hacer semejante cosa? Volvamos a leer Romanos 10:2-3:

Puedo declarar en favor de ellos que muestran celo por Dios, pero su celo no se basa en el conocimiento. No conociendo la justicia que proviene de Dios y procurando establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios.

Romanos 10:2-3

Su celo no se basaba en el conocimiento de la justicia que proviene del Todopoderoso. El desconocimiento de la justicia del Todopoderoso fue lo que los llevó a ignorar lo que en Marcos 7 el Mesías llama mandamientos divinos para obedecer tradiciones humanas.

La justicia de los fariseos y de los maestros de la Ley consistía en obtener la justificación por medio de obras. Esta idea humana sobre justicia les llevó a crear tradiciones que no provenían de Dios.

Pablo se refiere a esto como estar “bajo la Ley”, ser prisionero al pecado y estar encarcelado por la Ley. ¿Por qué? Porque si nuestra justificación dependiera de obras todos sufrirían condenación como consecuencia de la Ley. Tenemos naturaleza carnal, por lo cual pecamos. Esto hace imposible llegar a ser justificado por nuestros propios esfuerzos. Esto es estar bajo la Ley: vivir por nuestra propia naturaleza carnal que va en contra de seguirla:

La mente gobernada por la carne es enemiga de Dios, pues no se somete a la Ley de Dios ni es capaz de hacerlo. Los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Romanos 8:7-8

Estamos bajo la Ley si somos gobernados por nuestra carne. Al ser incapaz de someterse a la Ley de Yahweh, nuestra carne nos condena al castigo que la Ley dicta cuando infringimos uno de sus mandamientos.

La evidencia más obvia, y quizás más irónica, son los fariseos. Los fariseos se atenían a idea errónea de seguir la Ley para ser justos, ¡lo cuál los llevó sin darse cuenta a romper la Ley!

Los fariseos añadieron reglas y tradiciones humanas a los mandamientos de Dios, algo prohibido en Deuteronomio 4:2. Se enfocaban en ciertos mandamientos pero ignoraban la justicia, la misericordia y la fidelidad (Mateo 23:23-24).

El Nuevo Testamento está lleno de ejemplos de cómo los fariseos se ocupaban tanto en juzgar a otros que dejaron atrás mandamientos como amar al prójimo.

Esta ironía es mencionada por Pablo en su carta para la congregación de Galacia:

Ni siquiera esos que están circuncidados obedecen la Ley; lo que pasa es que quieren obligarlos a ustedes a circuncidarse para luego jactarse de la señal que ustedes llevarían en el cuerpo.

Gálatas 6:13

En Mateo 23 vemos algo parecido suceder: Yeshúa reprende a los fariseos por pasar por alto los mandamientos más importantes. Por ejemplo, procuran diezmar, pero no actuar con justicia, misericordia y fidelidad. El Mesías comparó este tipo de hipocresía con fijarse en la astilla en el ojo del prójimo sin antes fijarse en el tronco que ellos mismos tenían en el suyo. A su vez, Pablo utiliza la metáfora de colar una mosca pero tragarse un camello.

Esta hipocresía es característica de una fe orientada en justificación por obras. En los 400 años entre los testamentos, los judíos se encargaron de llenarse de tales enseñanzas, jactándose de su supuesta justicia y pasando por alto sus propias transgresiones. Se enfocaron tanto en construir una imagen externa de obediencia absoluta que su naturaleza pecaminosa se manifestó en lo que tanto trataron con negligencia: su corazón.

Esto cristaliza el significado de que solo seremos salvos si nuestra justicia supera aquella de los fariseos y la de los maestros de la Ley. Ni siquiera el pueblo que recibió las palabras mismas del Creador —con las cuales pueden discernir lo que es bueno (Romanos 2:18)— fue justificado con esfuerzos de hombres. Pretendían cumplir la ley a la perfección, pero su naturaleza pecaminosa se manifestó por las grietas de su carácter a través de la hipocresía y el orgullo.

Teniendo en mente el ejemplo de los fariseos tenemos una idea de lo que alcanza el hombre al buscar llegar a la justicia por medio de obras. Esto resalta aún más la necesidad de una justicia superior, una justicia proveniente de Yahwéh.

La justicia del Todopoderoso

Abram creyó al SEÑOR y el SEÑOR se lo reconoció como justicia.

Génesis 15:6

La justicia del Todopoderoso consiste en ser justificado por fe. Pablo pone el ejemplo de Abram (después Abraham) como alguien que fue justificado por creer, tener fe.

Esta justificación es a la que tenemos acceso gracias al sacrificio del Salvador.

Él fue entregado a la muerte por nuestros pecados y resucitó para nuestra justificación.

En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Romanos 4:25-5:1

Entonces, el Mesías no vino a abolir la Ley ni los profetas, sino a mostrarnos aquella justicia que supera la de los fariseos y la de los maestros de la Ley (Mateo 5:20). Creemos, entonces, en la importancia de la Ley, pero no desechamos la gracia del Todopoderoso.

No desecho la gracia de Dios. Si la justicia se obtuviera mediante la Ley, Cristo habría muerto en vano

Gálatas 2:21

En su carta a los Romanos, Pablo usa el ejemplo de Abram para explicar la justicia de Dios.

De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe».

Romanos 1:17

Conclusión

Hemos establecido que el Mesías no vino a abolir la Ley, sino a darnos justificación, pues no somos capaces de ganarla por medio de nuestros esfuerzos.

El Mesías afirma que ni una letra ni tilde de la ley desaparecerá hasta que dos condiciones se cumplan:

  1. La llegada de un cielo nuevo y una tierra nueva
  2. El cumplimiento de todo

Es decir, la Ley sigue siendo vigente. Pero no somos justificados por medio de la Ley. Entonces, ¿cuál es su rol en nuestras vidas hoy?

El Nuevo Testamento nos llama a hacer buenas obras, a pesar de que no somos justificadas por ellas. Debemos abstenernos del pecado, a pesar de que cometerlo es nuestra naturaleza carnal.

Ya que no cumplen el papel de nuestra justificación, exploremos el papel que si tienen las obras.

Justificados por fe, actuando justamente

De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe».

Romanos 1:17

Somos justificados por fe. Ahora debemos actuar con justicia. Juan lo resume a continuación:

Todo el que comete pecado quebranta la ley; de hecho, el pecado es transgresión de la ley. Pero ustedes saben que Jesucristo se manifestó para quitar nuestros pecados. Y él no tiene pecado. Todo el que permanece en él no practica el pecado. Todo el que practica el pecado no lo ha visto ni lo ha conocido.

1 Juan 3:4-6

Una recapitulación de lo que nos dice Juan:

Justicia, Pecado y Fe

Definiendo el Pecado

Si el Mesías nos da la justificación por un medio superior al de las obras de la Ley entonces ¿qué rol cumple la Ley?

Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la Ley; más bien, mediante la Ley cobramos conciencia del pecado.

Romanos 3:20

Así que la Ley nos da conciencia de qué es pecado y qué no.

Todo el que comete pecado quebranta la ley; de hecho, el pecado es transgresión de la ley.

1 Juan 3:4

Juan nos dice claramente en qué consiste el pecado: la transgresión de la Ley.

Bajo la Gracia, no bajo la Ley

Pablo indica en Romanos que la Ley no nos justifica. Nadie logrará ser justificado por abstenerse del pecado, pues todos tenemos naturaleza pecaminosa. El Mesías nos da la justificación por otro medio. Nos libera del castigo que mereceríamos por nuestros pecados. Pablo llama a esto estar bajo la gracia, no bajo la Ley.

Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones, cuyos pecados son cubiertos.

Dichoso aquel cuyo pecado el SEÑOR no le toma en cuenta, y en cuyo espíritu no hay engaño.

Salmo 32:1-2

Pablo cita este Salmo de David en Romanos 4:6-8 en referencia a ser justificados por fé y no obras. De nuevo, Pablo afirma que vivimos bajo la gracia, no bajo la Ley.

Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la Ley, sino bajo la gracia.

Romanos 6:14

Vivimos bajo la gracia y no bajo la Ley. Ganamos nuestra salvación por fe y no obras. Tenemos esta salvación gracias al amor que mostraron el Mesías y el Padre que lo envió a morir en la cruz por nosotros. Pero ¡estar bajo la gracia no significa que tenemos licencia para seguir pecando!

Entonces, ¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la Ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!

Romanos 6:15

Pareciera que tenemos dos ideas contradictorias, pues somos justificados por la fe y no por obras, pero se nos están exigiendo obras de todas formas. En otras porciones de las cartas de Pablo vemos esta aparente contradicción:

Todos los que han pecado sin conocer la Ley también perecerán sin la Ley; y todos los que han pecado conociendo la Ley por la Ley serán juzgados. Porque Dios no considera justos a los que oyen la Ley, sino a los que la cumplen.

Romanos 2:13

Yahweh considera justo a quien cumple la Ley, no a quien la escucha. ¿No contradice esto el mensaje de justificación por fe? No, y Santiago nos explica por qué.

Obras como consecuencia de la fe

Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? Supongamos que un hermano o una hermana no tiene con qué vestirse y carece del alimento diario, y uno de ustedes le dice: «Vaya en paz; abríguese y coma hasta saciarse», pero no le da lo necesario para el cuerpo. ¿De qué servirá eso? Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta.

Santiago 2:14-17

Durante el Nuevo Testamento vemos lo que anunciaron los profetas hacerse realidad, ¡la humanidad puede salvarse por su fe, independientemente de sus obras! Sin embargo, las obras son consecuencia de la fe; podemos concluir que una fe sin obras está muerta.

Si no tuviéramos esto en cuenta, Pablo parecería contradecir el mensaje de la justificación por fe, pues dice a veces que somos justificados por fe y otras que los justos son quienes cumplen la ley.

Esto explica versículos difíciles como Romanos 2:7:

Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.

Romanos 2:7

También Apocalipsis 14:12, donde Juan menciona que quienes perseverarán en los tiempos de un cielo nuevo y una tierra nueva serán los creyentes que obedecen los mandamientos de Yahwéh:

En esto consiste la perseverancia de los creyentes, los cuales obedecen los mandamientos de Dios y se mantienen fieles a Jesús2.

Apocalipsis 14:12

Pablo explica esto a más detalle. La justicia que proviene de Dios es por fe de principio a fin. El justo vivirá por la fe. Esto fue escrito cientos de años antes de la llegada del Mesías al mundo, cuando el antiguo pacto seguía vigente.

De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe».

Romanos 1:17

Tener fé, produce en nosotros justicia que viene de Dios. Ser justos produce en nosotros obediencia a los mandamientos.

»El insolente no tiene el alma recta,

pero el justo vivirá por su fe.

Habacúc 2:4

Obediencia por Amor

Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él? Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.

1 Juan 3:16-17

Si Juan nos exhorta a demostrar el amor por nuestro prójimo con nuestras acciones y no solo con palabras y deseos, ¿no aplica esto también para Yahwéh?

Definitivamente. Juan lo dice explícitamente.

En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y estos no son difíciles de cumplir, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Esta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe.

1 Juan 5:3-4

No solo una, sino dos veces.

Me alegré muchísimo al encontrar a algunos de tus hijos viviendo conforme a la verdad, según el mandamiento que nos dio el Padre. Y ahora, señora, ruego que nos amemos los unos a los otros. Y no es que le esté escribiendo un mandamiento nuevo, sino el que hemos tenido desde el principio. En esto consiste el amor: en que pongamos en práctica sus mandamientos. Y este es el mandamiento: que vivan en este amor, tal como lo han escuchado desde el principio.

2 Juan 1:4-6

Desde que Yahweh le da la Ley a los israelitas les ordena que le amen.

Amen al SEÑOR su Dios y cumplan siempre sus órdenes, estatutos, leyes y mandamientos.

Deuteronomio 11:1

En otro versículo vemos que la La Ley se resume en dos mandamientos: ama a tu Creador y ama a tu prójimo.

—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la Ley?

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” —respondió Jesús—. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a este: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.

Mateo 22:36-40

¿Entonces por qué el resto de los mandamientos? Porque el Todopoderoso no solo nos dice que lo más importante es amarle a Él y al prójimo. Nos dice cómo espera que lo hagamos. El Mesías no dice que podemos amar a Yahweh y el prójimo de la manera que nos parezca mejor. Al contrario, nos dice que la importancia de estos dos amores es el fundamento del resto de la Ley y los profetas; la Ley nos dice cómo poner este amor en práctica.

No tengan deudas pendientes con nadie a no ser la de amarse unos a otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la Ley. Porque los mandamientos que dicen: «No cometas adulterio», «no mates», «no robes», «no codicies», y todos los demás mandamientos, se resumen en este precepto: «Ama a tu prójimo como a ti mismo». El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la Ley.

Romanos 13:8-10

Nótese que Pablo nos está diciendo que los mandamientos “no cometerás adulterio”, “no matarás”, “no robarás” y no codiciarás se resumen en “ama a tu prójimo como a ti mismo”.

El Mesías mismo dijo que esto es la Ley los Profetas.

Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la Ley y los Profetas.

Mateo 7:12

Pablo no está afirmando que estos mandamientos quedan abolidos y recae en nosotros determinar de que manera expresamos el amor a nuestro prójimo. Por el contrario, Pablo muestra que dos valores son equivalentes: si cumplimos la Ley entonces amaremos; si amamos entonces cumpliremos la Ley.

¿A qué queremos llegar con esto? El principio es sencillo: cuando el Mesías y sus apóstoles en el Nuevo Testamento critican la hipocresía de los legalistas no lo hacen por la Ley que Moisés recibió. Lo hacen como crítica de sus motivaciones hipócritas y egoístas, las cuales los llevaron a imponer sus propias tradiciones y preceptos humanos, por medio de las cuales creían que obtendrían la justificación.

Dicho de otra forma, fallaron por el quebrantamiento de la Ley de nuestro Creador al ignorar el mandamiento de amar al prójimo (Levítico 19:18). Fallaron, también, por el quebrantamiento de la misma Ley cuando decidieron añadir sus tradiciones humanas y darles la misma importancia (Deuteronomio 4:2, 12:32). Por último, fueron culpables de quebrantar la Ley al negarse a arrepentirse de sus pecados (Deuteronomio 30:1-10)3

Obediencia para agradarle

Vemos que adorar a Yahweh únicamente con apariencias es desagradable para Él. Este era el caso del pueblo de Israel en los tiempos de Isaías.

El Señor dice: «Este pueblo se acerca a mí con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración es solo un mandamiento humano que le ha sido enseñado. Por eso, una vez más asombraré a este pueblo con prodigios maravillosos; perecerá la sabiduría de sus sabios, y se esfumará la inteligencia de sus inteligentes». ¡Ay! de los que, para esconder sus planes, se ocultan del SEÑOR en las profundidades. Cometen sus fechorías en la oscuridad y piensan: «¿Quién nos ve? ¿Quién nos conoce?». ¡Qué manera de pervertir las cosas! ¿Acaso el alfarero es igual al barro? ¿Puede un objeto decir del que lo modeló: «Él no me hizo»? ¿Puede una vasija decir de su alfarero: «Él no entiende nada»?

Isaías 29:13-16

Ahora veamos otro ejemplo.

Jeremías reprende a los reyes de Israel por tener su corazón puesto en placeres humanos. Ademas, contrasta su carácter con el de reyes pasados que si habían agradado a Yahweh.

Yahweh explica a través de Jeremías que los reyes que la agradaron hicieron dos cosas: practicaban el derecho y la justicia (siguiendo la Ley) y defendían la causa del pobre y del necesitado (amando al prójimo, mostrando misericordia). Conocer a Yahweh consiste en ambas cosas.

»¿Acaso eres rey solo por acaparar mucho cedro? Tu padre no solo comía y bebía, sino que practicaba el derecho y la justicia; por eso le fue bien. Defendía la causa del pobre y del necesitado; por eso le fue bien. ¿Acaso no es esto conocerme?», afirma el SEÑOR.

Jeremías 22:15-16

Yahweh expresa la misma idea a través de Miqueas. Para agradarle debemos practicar la justicia, amar la misericordia y hacerlo con un corazón humilde.

¡Él te ha mostrado, oh mortal, lo que es bueno! ¿Y qué es lo que espera de ti el SEÑOR?: Practicar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente ante tu Dios.

Miqueas 6:8

Pablo expande esta idea, para agradarle debemos dar fruto, y conocerle.

para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo. Esto implica dar fruto en toda buena obra, crecer en el conocimiento de Dios y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación y con mucha alegría darán gracias al Padre.

Colosenses 1:10-12

Pablo añade el conocimiento de Yahweh a los requisitos para agradarle. Juan nos dice como saber si le conocemos:

Sabemos que hemos llegado a conocer a Dios si obedecemos sus mandamientos. El que afirma: «Lo conozco», pero no obedece sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él. En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió.

1 Juan 2:3-6

Queda claro que para agradar y decir que conocemos a Yahweh debemos obedecer sus mandamientos. Para obedecerlos debemos conocerlos, pues esta es nuestra naturaleza como su pueblo elegido.

Aun la cigüeña en el cielo conoce sus estaciones; la tórtola, la golondrina y la grulla saben cuándo deben emigrar. Pero mi pueblo no conoce las exigencias del SEÑOR.

Jeremías 8:7

Así como se le reprocha a los legalistas de los tiempos del Mesías por enfocarse en los tecnicismos de la Ley –a la vez corrompiéndola con su hipocresía– también se le reprocha al pueblo de Israel antes del Exilio, pues habían abandonado el estudio de la Ley. Así como la naturaleza de la cigüeña es conocer las estaciones y la de otras aves saber cuando emigrar, también es nuestra naturaleza conocer los mandamientos de Yahweh.

El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.

Eclesiastés 12:13-14

El autor de Eclesiastés lo confirmó. Esto es todo para el hombre. Conocer las estaciones y saber cuando emigrar no solo es la naturaleza de la aves, ¡les permite tener vida! Así mismo la ley es vida para quienes la obedecen.

Les di mis estatutos y les hice conocer mis leyes, que son vida para quienes los obedecen.

Ezequiel 20:11

Reiterando, las obras de la ley no nos pueden dar justificación, salvación o vida eterna. Pero si la obediencia de la Ley es vida entonces nuestra vida eterna conllevará una obediencia eterna.

Pues está escrito:

Grábense estas palabras en el corazón y en la mente, átenlas en sus manos como un signo y llévenlas en su frente como una marca. Enséñenselas a sus hijos y háblenles de ellas cuando estén en su casa y cuando vayan por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten; escríbanlas en los postes de su casa y en los portones de sus ciudades. Así, mientras existan los cielos sobre la tierra [Mateo 5:17-20], ustedes y sus descendientes prolongarán su vida sobre la tierra que el SEÑOR juró dar a sus antepasados.

Deuteronomio 11:18-21

Y por eso, Ezequiel hablando del Nuevo Pacto, dice:

”Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los pueblos y los haré regresar a su propia tierra. Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes.

Ezequiel 36:24-27

La fe confirma la Ley; nuestra creencia de que somos pecadores necesitados de la justicia que viene del Mesías confirma la Ley. Pues la Ley es lo que quebrantamos, por eso decimos que pecamos. La Ley es lo que establece un sacrificio como necesario para obtener el perdón de nuestros pecados. Y como vimos anteriormente, Pablo afirma que sabemos sobre nuestros pecados gracias a la Ley.4

¿Quiere decir que anulamos la Ley con la fe? ¡De ninguna manera! Más bien, confirmamos la Ley.

Romanos 3:31

Conocer a Yahweh implica seguir, y por ende estudiar, su Ley. En los tiempos de Yahoshúa los maestros de la Ley fallaron por su corazón perverso. Ignoraron la importancia de tener un corazón amoroso y genuino como motivación de su obediencia. Prefirieron preocuparse por la imagen que daban, juzgando a otros y añadiendo tradiciones humanas a la Ley del Creador. Su orgullo e hipocresía los dejaron ciegos a su propio pecado.

Tenemos este como ejemplo contratante de lo que desagrada a Yahweh. También vimos, por ejemplo, cómo a través de Jeremías Yahweh reprendió a los reyes de Israel por no obedecer sus mandamientos. Vemos en Mateo 23 al Mesías mostrar el mismo desagrado por los fariseos, pues se enfocaban en la apariencia del cumplimiento sin un corazón genuino y amoroso.

Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: «Los maestros de la Ley y los fariseos tienen la responsabilidad de interpretar a Moisés. Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican. Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas.

Mateo 23:1-4

¿A qué cargas pesadas se refiere el Mesías? Seguro no se refiere a la Ley, puesto que en los anteriores versículos manda al pueblo a obedecer la Ley que los maestros enseñan, mas no hacer lo que ellos hacen, pues no practican lo que predican. Los judíos habían contaminado sus enseñanzas con tradiciones y normas humanas como hemos visto anteriormente (ver el anexo: Los siete ayes).

Si necesitamos confirmación adicional de que esta carga no es la Ley de Moisés sino tradiciones humanas y la enseñanza de salvación por obras, recordemos lo que el Mesías menciona al inicio de Mateo. En Mateo 5, el Mesías afirmó que ni una letra, ni una tilde de la ley ni los profetas han desaparecido. Así que, esto incluye el siguiente pasaje de Deuteronomio que sirve como evidencia de que la Ley de Yahweh no es la carga.

Este mandamiento que hoy te ordeno obedecer no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance.* No está arriba en el cielo, para que preguntes: «¿Quién subirá al cielo por nosotros, para que nos lo traiga, y así podamos escucharlo y obedecerlo?». Tampoco está más allá del mar, para que preguntes: «¿Quién cruzará por nosotros hasta el otro lado del mar, para que nos lo traiga, y así podamos escucharlo y obedecerlo?». ¡No! La palabra está muy cerca de ti, la tienes en la boca y en el corazón, para que la obedezcas.

Deuteronomio 30:11-14

Por el contrario, la carga son decretos humanos.

Afirmamos que la Ley es vida para quien la obedece, y que nuestra vida eterna conllevará obediencia eterna. Para agradar a Yahweh, decir que le conocemos y demostrarle nuestro amor, debemos conocer, entender y poner en práctica5 su Ley.

El Mesías es el ejemplo más perfecto de conocer a Yahweh, amarle, entender y poner en práctica su Ley. Debemos procurar vivir como él vivió para afirmar que permanecemos en él, que tenemos la salvación por medio de él.

En cambio, el amor de Dios se manifiesta plenamente en la vida del que obedece su palabra. De este modo sabemos que estamos unidos a él: el que afirma que permanece en él debe vivir como él vivió.

1 Juan 2:5-6

El Mesías nos explica como vivió en el evangelio de Juan.

Si obedecen mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.

Juan 15:10

Es evidente para cualquiera que cree en él: vivió sin pecado, sin mancha. No solo tenemos este ejemplo en los evangelios, Pedro repite este mensaje en 1 Pedro 2:21.

Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes y les ha dado ejemplo para que sigan sus pasos.

«Él no cometió ningún pecado ni hubo engaño en su boca» [citando Isaías 53:9]

1 Pedro 2:21-22

El Mesías nunca quebrantó los mandamientos que su Padre dictó a Moisés. Nunca mató, nunca mintió y nunca adulteró ¿Vivió, acaso, en desobediencia de las leyes del Sábado, el cuarto de los diez mandamientos? ¿Ignoró las leyes de las fiestas, las leyes de los alimentos puros e impuros? Definitivamente no, pues al hacer esto no pudiera haberse sacrificado por nosotros.

Vemos en Juan 15:10 que Yahoshúa obedeció todos los mandamientos de su Padre. No solo esto, sino que anteriormente vimos los requisitos para agradarle a Yahweh: conocer y cumplir su Ley, amarle a Él, amar al prójimo, amar la justicia y la misericordia.

Conclusiones

Previamente concluimos que:

Ahora concluimos lo siguiente. A Yahweh le agrada quien:

Importantemente, ahora tenemos una prueba para saber si conocemos a Yahweh:

¿Qué parte de la Ley sigue vigente?

Desde hace mucho conozco tus mandatos, los cuales estableciste para siempre.

Salmo 119:152

Hemos establecido las siguientes conclusiones:

Ahora debemos conocer la Ley, que según Pablo:

No hace sentido afirmar que unas partes de la Ley son vigentes mientras que otras no. ¿Por qué?

Hacen muy bien si de veras cumplen la ley suprema de la Escritura: «Ama a tu prójimo como a ti mismo»; pero si muestran algún favoritismo, pecan y son culpables, pues la misma ley los acusa de ser transgresores. Porque el que cumple con toda la Ley, pero falla en un solo punto, ya es culpable de haberla quebrantado toda. Pues el que dijo: «No cometas adulterio», también dijo: «No mates». Si no cometes adulterio, pero matas, ya has violado la Ley.

Hablen y pórtense como quienes han de ser juzgados por la ley que nos da libertad, porque habrá un juicio sin compasión para el que actúe sin compasión. ¡La compasión triunfa en el juicio!

Santiago 2:8-12

Santiago nos deja bastante claro que la Ley es una. Es indivisible. El Mesías dijo que ni una letra, ni una tilde de la Ley ha desaparecido. La Ley nos muestra exactamente qué es el pecado (Romanos 3:20, 1 Juan 3:4) y la Ley es indivisible; quebrantar un mandamiento es quebrantar toda la Ley (Santiago 2:10).

Esto incluye los mandamientos que el cristianismo moderno no observa: leyes de comida, del Sábado y de las fiestas.

De hecho, en Hechos 6 cuando se narra el arresto de Esteban el narrador dice lo siguiente:

Presentaron testigos falsos que declararon: «Este hombre no deja de hablar contra este lugar santo y contra la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dejó Moisés».

Hechos 6:13-14

Así que los testigos falsos que estaban contra Esteban afirmaban que:

No seamos como los testigos falsos, que afirmaban que los apóstoles hablaron contra la Ley y que el Mesías cambió lo que Moisés dejó.

Veamos:

Un ejemplo

Como prefacio a los ejemplos a continuación, es importante mencionar que la elección de las leyes dietéticas y del Sábado como ejemplos es únicamente porque las escrituras, que a continuación veremos, demuestran el punto muy directamente. La elección de este ejemplo no es para condenar a quien no lo observa actualmente. Desde luego, todos somos pecadores, nadie merecería la vida eterna por sus propias obras. Sin más, adentrémonos en los ejemplo.


El Mesías dijo que toda la Ley permanece hasta el cielo nuevo y la tierra nueva. Veamos otra confirmación de que esto incluye a toda la Ley de Moisés.

Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos: «Los maestros de la Ley y los fariseos tienen la responsabilidad de interpretar a Moisés. Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican. Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás6, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas.

Mateo 23:1-4

Anteriormente, observamos que el capítulo 66 de Isaías menciona este cielo nuevo y la tierra nueva. Un par de versículos antes, Isaías menciona quienes perecerán en estos tiempos:

«Juntos perecerán los que se consagran y se purifican para entrar en los jardines, siguiendo a uno que va al frente7, y los que comen carne de cerdo, ratas y otras cosas abominables», afirma el SEÑOR.

Isaías 66:17

Nótese que Yahweh a través de Isaías esta hablando de idolatras y quienes comen carne de cerdo, ratas y otras cosas abominables. Si este fuera un mandamiento temporal, innecesario el día de hoy ¿por qué Isaías nos dice que quienes lo quebrantan perecerán en el fin de los tiempos?

Similarmente, en el capítulo anterior, justo antes de la creación del cielo nuevo y la tierra nueva, vemos lo que Yahweh le reprocha a su pueblo elegido:

«Me di a conocer a los que no preguntaban por mí; dejé que me hallaran los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre, dije: “¡Aquí estoy, aquí estoy!”. Todo el día extendí mis manos hacia un pueblo rebelde, que va por mal camino, siguiendo sus propios pensamientos. Es un pueblo que en mi propia cara constantemente me provoca; que ofrece sacrificios en los jardines y quema incienso sobre ladrillos; que se sienta entre los sepulcros y pasa la noche en vigilias secretas; que come carne de cerdo, y en sus ollas cocina caldo impuro; que dice: “¡Manténganse alejados! ¡No se me acerquen! ¡Soy demasiado sagrado para ustedes!”. Todo esto me fastidia como humo en la nariz; ¡es un fuego que arde todo el día!

Isaías 65:1-5

Y de nuevo, justo después de mencionar a quienes hacen prácticas paganas –hacer sacrificios en jardines, quemar incienso sobre ladrillos, sentarse entre sepulcros y pasar la noche en vigilias secretas– Yahweh menciona a quienes comen carne de cerdo y cocinan caldos impuros.

Isaías nos mencionó quien perecerá. Juan, tuvo igualmente una visión profética de los tiempos de un cielo nuevo y una nueva tierra. Contrastando con Isaías, Juan señala a quienes perseverarán en estos tiempos:

En esto consiste la perseverancia de los creyentes, los cuales obedecen los mandamientos de Dios y se mantienen fieles a Jesús.

Apocalipsis 14:12

Juan e Isaías nos han profetizado quienes perseverarán y quienes perecerán en estos tiempos. Quienes perseverarán son quienes obedecen los mandamientos de Yahweh. Quienes perecerán son quienes practican la idolatría y comen cosas impuras, es decir, no obedecen los mandamientos.

Alguien podrá argumentar que Isaías fue escrito en tiempos de los reyes de Israel, refiriéndose al enojo de Yahweh con su pueblo en aquella época. Esto ignora que el contexto inmediato habla del cielo nuevo y la tierra nueva, el final de los tiempos; el Apocalipsis.

Leyendo la profecía revelada a Juan, nos damos cuenta de que quienes perseverarán en el futuro serán quienes obedecen los mandamientos de Yahweh. Si conectamos esto con lo que leímos anteriormente en Romanos 2:7, podemos concluir que: ya que quienes comen carne de cerdo perecerán en el fin de los tiempos (Isaías 65:1, 66:17), entonces el comer carne de cerdo nos impide perseverar en las buenas obras:

Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor e inmortalidad.

Romanos 2:7

Comer carne de cerdo y animales impuros entonces no es perseverar en las buenas obras. Son mutuamente excluyentes.

Yo soy el SEÑOR su Dios, así que conságrense y manténganse santos, porque yo soy santo. No se hagan impuros por causa de los animales que se arrastran. Yo soy el SEÑOR, que los sacó de la tierra de Egipto para ser su Dios. Sean, pues, santos, porque yo soy santo.

Levítico 11:44-45

Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo».

1 Pedro 1:15-16

Pedro nos insta a ser santos. No solo eso, sino que dice pues está escrito ya que específicamente cita Levítico, que además de decir la frase “sean santos porque yo soy santo” en el capítulo 11 lo dice también en el 19:2 y 20:7. Pedro, sabiendo perfectamente que Levítico 11 nos manda a ser santos a través de lo que comemos, nos insta a ser santos, pues está escrito.

Otro ejemplo

”Pero el pueblo de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no siguió mis estatutos y rechazó mis leyes, que son vida para quienes los obedecen. Y profanaron gravemente mis sábados. Por eso, cuando estaban en el desierto, pensé descargar mi ira sobre ellos y exterminarlos.

Ezequiel 20:13

En Ezequiel 20:13 vemos el enojo del Creador porque su pueblo profanó sus Sábados.

Pero si no obedecen en consagrar el día sábado y permiten que entren cargas por las puertas de Jerusalén en sábado, entonces prenderé fuego a sus puertas que no podrá ser apagado y que consumirá los palacios de Jerusalén

Jeremías 17:27

Similarmente en Jeremías vemos un castigo grave por consecuencia del mismo pecado. Igualmente, Ezequiel:

Menosprecian mis objetos sagrados, profanan mis sábados.

Ezequiel 22:8

¿De qué parte de la Ley viene esto? En Levítico, Yahweh da este mandamiento al pueblo:

«Diles lo siguiente a los israelitas: Ustedes deberán observar mis sábados. En todas las generaciones venideras, el sábado será una señal entre ustedes y yo, para que sepan que yo, el SEÑOR, los he consagrado.

»El sábado será para ustedes un día sagrado. Obsérvenlo.

»Quien no lo observe será condenado a muerte.

»Quien haga algún trabajo en sábado será eliminado de su pueblo.

»Durante seis días se podrá trabajar, pero el día séptimo, el sábado, será de completo reposo consagrado al SEÑOR.

»Quien haga algún trabajo en sábado será condenado a muerte.

»Los israelitas deberán observar el sábado. En todas las generaciones futuras será para ellos un pacto perpetuo, una señal eterna entre ellos y yo.

»En efecto, en seis días hizo el SEÑOR los cielos y la tierra, el séptimo día descansó».

Éxodo 31:13-17

Puntos importantes de esa Ley:

Veamos las profecías de Isaías sobre la salvación para los extranjeros. Estas demuestran que la Ley dada al pueblo de Israel, incluyendo los mandamientos sobre los Sábados, es la que todos debemos cumplir para que nuestras obras se consideren justas y podamos aspirar a ser parte del pueblo elegido.

El extranjero que por su propia voluntad se ha unido al SEÑOR no debe decir: «El SEÑOR me excluirá de su pueblo».

Tampoco debe decir el eunuco: «No soy más que un árbol seco».

Porque así dice el SEÑOR: «A los eunucos que observen mis sábados, que elijan lo que me agrada y sean fieles a mi pacto, les concederé ver grabado su nombre dentro de mi Templo y de mis murallas; ¡eso les será mejor que tener hijos e hijas! También les daré un nombre eterno que jamás será borrado. Y a los extranjeros que se han unido al SEÑOR para servirlo, para amar el nombre del SEÑOR y adorarlo, a todos los que observan el sábado sin profanarlo y se mantienen firmes en mi pacto, los llevaré a mi monte santo; los llenaré de alegría en mi casa de oración.

Aceptaré los holocaustos y sacrificios que ofrezcan sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos».

Así dice el SEÑOR y Dios, el que reúne a los desterrados de Israel: «Reuniré a mi pueblo con otros pueblos, además de los que ya he reunido».

Isaías 56:3-8

A pesar de que estos versículos de la Ley indican explícitamente que es un pacto perpetuo para todas las generaciones, habrá quien no se sienta convencido, pues afirma una o varias de las siguientes razones:

A continuación:

Otras menciones de Estatutos y Pactos Perpetuos

Menciones de Estatutos y Pactos Perpetuos
Estatuto/Pacto Versículo(s) Cita
Circuncisión Génesis 17:13 Todos sin excepción, tanto el nacido en casa como el que haya sido comprado por dinero, deberán ser circuncidados. De esta manera mi pacto quedará como una marca indeleble en la carne de ustedes, como un pacto eterno.
Pésaj (Pascua) Éxodo 12:14 Este es un día que deberán conmemorar. Es una fiesta en honor del SEÑOR, y las generaciones futuras deberán celebrarla —será un estatuto perpetuo.
Panes sin Levadura Éxodo 12:17 Celebrarán la fiesta de los Panes sin levadura, porque fue ese día cuando los saqué de Egipto formados en escuadrones. Celebrarán ese día como un estatuto perpetuo para las generaciones futuras.
Sábado Éxodo 31:16-17 Los israelitas deberán observar el sábado. En todas las generaciones futuras será para ellos un pacto perpetuo, una señal eterna entre ellos y yo.
No comer grasa ni sangre (el sacrificio de comunión) Levítico 3:17 Este será un estatuto perpetuo para los descendientes de ustedes, dondequiera que habiten: no se comerán la grasa ni la sangre
Humillarse en Yom Kippur (día del Perdón) Levítico 16:29 Este será para ustedes un estatuto perpetuo, tanto para el nativo como para el extranjero que viva entre ustedes: El día diez del mes séptimo ayunarán y se humillarán, y no realizarán ningún tipo de trabajo.
Reposo total en Yom Kippur Levítico 16:31 Será para ustedes un día de completo reposo, en el cual ayunarán. Es un estatuto perpetuo.
Sacrificio de Yom Kippur Levítico 16:34 Este será un estatuto perpetuo: Una vez al año se deberá hacer el sacrificio para pedir el perdón de todos los israelitas a causa de todos sus pecados
Reposo en Fiesta de las Semanas Levítiico 23:21 Ese mismo día convocarán ustedes a una asamblea sagrada, y en ese día no harán ningún trabajo. Este será un estatuto perpetuo para todos tus descendientes, dondequiera que habiten.
Reposo en Yom Kippur Levítico 23:31 Por tanto, no harán ustedes ningún trabajo. Este será un estatuto perpetuo para todos sus descendientes, dondequiera que habiten.
Sukkot (Enramadas) Levítico 23:41 Cada año, durante siete días, celebrarán esta fiesta en honor al SEÑOR. La celebrarán en el mes séptimo. Este será un estatuto perpetuo para las generaciones venideras.

El error de escoger qué partes de la Ley seguir

Hemos determinado que:

Aún así, habrá quien asegura que hay más de una Ley. Hay una Ley por la que cobramos consciencia del pecado, pero hay otras leyes que no.

Tales posturas son comunes pero conllevan un peligro. Recordemos que según Pablo (Romanos 3:20) y Juan (1 Juan 3:4) la Ley define que es el pecado. Por lo tanto, quien pretende distinguir entre porciones de la ley vigentes define qué acciones constituyen pecado y cuales no.

Adicionalmente, tenemos el mandamiento de vivir como el Mesías vivió (Juan 13:15, 1 Juan 2:6, 1 Pedro 2:21) y guardar sus mandamientos (Juan 14:15). Recordemos que en Mateo 23:3 nos manda a obedecer lo que los maestros de la Ley predican, pues predican a Moisés. En intentar imitar al Mesías, recordemos que fue el ejemplo perfecto de obediencia y conocimiento de la Palabra, que durante su vida consistía únicamente en el Antiguo Testamento. Vivió en cumplimiento perfecto de la Ley.

En el sermón del Monte (Mateo 5:17-20) nos dice que no vino a anular a la ley y a los profetas sino a cumplirlos8, que no dejarán de existir mientras el cielo y la tierra sigan. Nos manda a no infringir uno solo de estos mandamientos, por más pequeño que sea, ni enseñar a nadie a hacer lo mismo. Por el contrario, el Mesías enseñó que quien los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos. Sin duda habrá algún intento de afirmar que eso solo era vigente porque, al no haber muerto aún, seguía el Antiguo Pacto. Sin embargo, esto ignora el lenguaje de eternidad que el Mesías utiliza (“entrar en el reino de los cielos”) y que al concluir el sermón, dijo:

Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca. Pero todo el que oye mis palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena. Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, soplaron los vientos y azotaron aquella casa. Esta se derrumbó y grande fue su ruina

Mateo 7:24-27

El Mesías fue un judío (Mateo 1:1, Lucas 2:21) cuyos padres guardaban la Ley (Mateo 2:22-24). Fue un experto en la Ley (Juan 3:2, Marcos 1:22, Lucas 20:39). Fue reconocido por los apóstoles como el verdadero Mesías, quien, según los profetas, vendría a cumplir la Ley a la perfección (Isaías 53:9, Zacarías 9:9). Guardo las fiestas mandadas en el Pentateuco (Lucas 2:41–42; Juan 2:13; 6:4; 7:2, 10; 10:22-23; 13:1) y acostumbró a ir a la sinagoga en Sábado (Lucas 4:16). Sin duda, el Mesías cumplió la Ley a la perfección. Una de estas leyes que cumplió a la perfección fue no añadir ni quitar nada a dicha Ley:

No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del SEÑOR su Dios.

Deuteronomio 4:2

Y

Cuídate de poner en práctica todo lo que te ordeno sin añadir ni quitar nada.

Deuteronomio 12:32.

De haber anulado un solo mandamiento sus apóstoles judíos de cierto lo hubieran considerado un mesías falso.

Por último, estas posturas conllevan la necesidad de hacer una serie de comprobaciones imposibles:

Toda la Ley es moral

Porque el que cumple con toda la Ley, pero falla en un solo punto, ya es culpable de haberla quebrantado toda.

Santiago 2:10

Una postura común es afirmar que la Ley moral continúa siendo vigente, mientras que la Ley ritual no lo es. Sin embargo, no existe una sola mención en la Biblia de una Ley “moral” distinta a la ley “ritual”, a veces también llamada “ceremonial”.

Para quienes afirman la existencia de un fundamento bíblico para esta distinción es sencillo separar los mandamientos de Yahweh en las categorías “moral” y “ritual” dependiendo de cuales deciden, por su criterio humano, considerar vigentes; cuales deben guardar. Comúnmente esta postura concluye una distinción similar a la siguiente:

Mandamientos Morales

Mandamientos Rituales y/o Ceremoniales

El problema con esta postura es la utilización de nuestro criterio humano para determinar cuáles partes de la Ley son vigentes y cuáles no. Es engañosamente fácil caer en esta trampa. La única razón por la que nos parece sencillo hacer distinciones entre mandamientos es porque tenemos una idea preconcebida de los mandamientos que ya no se consideran vigentes por la mayoría.

“No matar, no robar y no adulterar son leyes vigentes porque yo considero que alguien que las rompa está pecando. Por el contrario ‘santificarás el día de reposo’, ‘no comerás de estos animales’ y ‘celebrarás las fiestas’ no son mandamientos que deba cumplir porque yo considero que alguien que los rompa no está cometiendo pecado. Claramente son rituales/ceremoniales.”

A simple vista esto parece una falacia del hombre de paja; que se esta atacando una versión exagerada, simplificada o falsa del argumento. Sin embargo, ¿qué evidencias encontramos en el Antiguo Testamento de que existe esta distinción? Nos damos cuenta al pensar en una respuesta que no hay ninguna. Estamos partiendo de la conclusión (los pecados que no observamos son rituales) y leemos la Palabra bajo un sesgo de confirmación.

Si estos mandamientos fueran simplemente rituales no conllevarían penas tan fuertes al romperlos. Pues, las etiquetas de moral y ritual implican que el quebrantamiento de un mandamiento moral es iniquidad, mientras que el quebrantamiento de un mandamiento ritual es una omisión de una mera formalidad o tecnicismo. Quien asegura esto asegura que el Creador daría pena de muerte a alguien que omita una mera formalidad o tecnicismo.

Ejemplos de mandamientos “rituales” con penas de muerte o exilio
Escritura Mandamiento Castigo
Números 15:32-26 Profanar el Sábado Pena de Muerte
Levítico 7:20-21 Tocar objetos sagrados al estar impuro Pena de Muerte
Números 9:13 No observar la Pascua/Pésaj Exilio
Levítico 23:29-30 Trabajar en el día del Perdón/Yom Kippur Exilio
Levítico 17:8-9 Sacrificar fuera del santuario designado Exilio

Refutaciones de esto

Alguien podrá decir que en el Nuevo Testamento existen multiples evidencias que comprueban que éstas leyes, usadas como ejemplo, ya no son vigentes.

Sin duda, una lectura del Nuevo Testamento desde esta postura hace que se confundan estos mandamientos de Yahweh (Sábados, fiestas, leyes dietéticas) con otros mandamientos de hombres, que son añadidos pecaminosamente a la Ley de Yahweh.

Los fariseos, en particular, se habían encargado de transmitir una “ley oral” generacionalmente que añade “cercos” e interpretaciones humanas a la ley del Creador. No solo predicaban estas añadiduras humanas con la misma seriedad e importancia que la Ley dada por el Todopoderoso, sino que activamente rechazaban el evangelio de la justificación por fe. Este rechazo venía desde la misma posición hipócrita que los llevó a creer que eran libres de pecado. Es por esto que, con mucha facilidad, pretenden rechazar el evangelio y predicar la justificación por obras.

Leyendo la Palabra desde esta perspectiva, los pasajes donde el Mesías reprenda a los fariseos por la observación de tradiciones humanas se confundirá fácilmente por “evidencia” de que la ley “ritual” ya no es vigente.

Sin embargo, como se mencionó anteriormente, en Mateo 23:1-4 vemos al Mesías decir que se obedezca todo lo que digan los maestros de la Ley, pues predican a Moisés.

Por último, habrá alguien que haga distinción según las leyes que se escribieron en tablas de piedra y las leyes que se escribieron en un libro. Dicha persona se ve con la necesidad de justificar:

En realidad cuando un versículo se utiliza para desacreditar la vigencia de toda la Ley, resulta evidente que esa desacreditación en realidad aplica a:

Quien pretenda aseverar que existe una distinción entre la Ley moral y ritual se ve con la necesidad de explicar:

¿Ley de Yahweh, o Ley de Moisés?

Existen otros que hacen distinción entre la Ley de Yahweh –que generalmente interpretan como los diez mandamientos– y la Ley de Moisés, que vendría a ser el resto de la Ley.

Sin embargo, la evidencia bíblica es concluyente en contra de esta creencia.

En Números, tenemos confirmación de que la Ley de Moisés es propiedad de Moisés meramente en el sentido de que Yahweh la dió al pueblo por medio de él.

Y Moisés comunicó a los israelitas todo lo que el SEÑOR había mandado.

Números 29:40

Deuteronomio reafirma esto:

Estos son los mandamientos, estatutos y leyes que el SEÑOR tu Dios mandó que yo te enseñara para que los pongas en práctica en la tierra de la que vas a tomar posesión.

Deuteronomio 6:1

Nuevamente, en Deuteronomio vemos confirmación de que esta Ley fue mandada por el Todopoderoso.

En el futuro, cuando tu hijo te pregunte: «¿Qué significan los mandatos, estatutos y leyes que el SEÑOR nuestro Dios nos mandó?», le responderás: «En Egipto nosotros éramos esclavos del faraón, pero el SEÑOR nos sacó de allá con gran despliegue de fuerza. Ante nuestros propios ojos, el SEÑOR realizó grandes señales y terribles prodigios en contra de Egipto, del faraón y de toda su familia. Y nos sacó de allá para conducirnos a la tierra que a nuestros antepasados había jurado que nos daría. El SEÑOR nuestro Dios nos mandó temerle y obedecer estos estatutos, para que siempre nos vaya bien y sigamos con vida. Así ha sido hasta hoy. Y si obedecemos fielmente todos estos mandamientos ante el SEÑOR nuestro Dios, tal como nos lo ha ordenado, entonces seremos justos».

Deuteronomio 6:20-25

En tiempos del exilio babilónico, la narración de Esdras afirma una vez más que el Elohim de Isael dió su Ley a Moisés:

Este Esdras llegó de Babilonia. Era un maestro muy versado en la Ley que el SEÑOR, Dios de Israel, había dado a Moisés. El rey le concedió todo lo que pidió porque el SEÑOR su Dios estaba con él. Con Esdras regresaron a Jerusalén algunos israelitas, entre los cuales había sacerdotes, levitas, cantores, porteros y servidores del Templo. Esto sucedió en el séptimo año del reinado de Artajerjes.

Así que Esdras llegó a Jerusalén en el mes quinto del séptimo año del reinado de Artajerjes. Había salido de Babilonia el día primero del mes primero y llegó a Jerusalén el día primero del mes quinto, porque la mano bondadosa de Dios estaba con él. Esdras se había dedicado por completo a estudiar la Ley del SEÑOR, a ponerla en práctica y a enseñar sus estatutos y ordenanzas a los israelitas.

Esdras 7:6-10

Nehemías confirma que la Ley es de Moisés porque fue dada por medio de él.

Entonces todo el pueblo, como un solo hombre, se reunió en la plaza que está frente a la puerta del Agua y pidió al maestro Esdras traer el libro de la Ley que el SEÑOR había dado a Israel por medio de Moisés.

Nehemías 8:1

No existe evidencia bíblica para aseverar que la Ley de Moisés es humana, separada a la Ley del Todopoderoso. Son una.

Ley para el pueblo elegido

Hay quien afirma que toda la Ley sigue siendo vigente, pero aún así no cree que aplica en su totalidad para todos. Su razonamiento es que partes de la Ley fueron dadas exclusivamente para el pueblo judío o para los israelitas de nacimiento. Por consecuencia, esta postura es una especie de variación de las doctrinas que distinguen entre la Ley, sea una supuesta ley moral y otra ritual, o bien, entre una supuesta Ley de Moisés y otra Ley de Yahweh. Según esta doctrina, la Ley de Moisés, la Ley Ritual –o cualquier nombre que se use para los mandamientos que no se pretendan observar– son exclusivas para judíos o israelitas por nacimiento.

Los proponentes de esta doctrina afirman que son exentos de esta Ley. Creen que las acciones de los judíos son pecaminosas si transgreden la “ley ritual” pero las suyas son juzgadas únicamente por el “resto”.

Quienes creen esto afirman ser parte del linaje de Abraham, acreedores a la promesa de pertenecer a un pueblo hecho santo por el Todopoderoso. Sin embargo, sin darse cuenta afirman que a pesar de ser parte de un pueblo elegido para ser santo no tienen por qué actuar santamente.

Desde luego, Isaías en su profecía nos da claridad de cómo participamos los que no somos nativos de Israel en las promesas del Creador:

El extranjero que por su propia voluntad se ha unido al SEÑOR no debe decir: «El SEÑOR me excluirá de su pueblo». Tampoco debe decir el eunuco: «No soy más que un árbol seco». Porque así dice el SEÑOR: «A los eunucos que observen mis sábados, que elijan lo que me agrada y sean fieles a mi pacto, les concederé ver grabado su nombre dentro de mi Templo y de mis murallas; ¡eso les será mejor que tener hijos e hijas! También les daré un nombre eterno que jamás será borrado. Y a los extranjeros que se han unido al SEÑOR para servirlo, para amar el nombre del SEÑOR y adorarlo, a todos los que observan el sábado sin profanarlo y se mantienen firmes en mi pacto, los llevaré a mi monte santo; los llenaré de alegría en mi casa de oración. Aceptaré los holocaustos y sacrificios que ofrezcan sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos». Así dice el SEÑOR y Dios, el que reúne a los desterrados de Israel: «Reuniré a mi pueblo con otros pueblos, además de los que ya he reunido».

Isaías 56:3-8

Porque La Ley sale de Israel, su justicia es luz para las naciones. No es una carga ni maldición.

»Préstame atención, pueblo mío; óyeme, nación mía: porque de mí saldrá la Ley y mi justicia será luz para las naciones.

Isaías 51:4

Somos ramas de olivo silvestre injertadas. Somos nutridos por la misma raíz que las ramas originales, ¡no vinimos a reemplazarla! Tampoco somos mejores que las ramas originales.

Ahora bien, es verdad que algunas de las ramas han sido desgajadas y que tú, siendo de olivo silvestre, has sido injertado entre las otras ramas. Ahora participas de la savia nutritiva de la raíz del olivo. Sin embargo, no te vayas a creer mejor que las ramas originales. Y si te jactas de ello, ten en cuenta que no eres tú quien nutre a la raíz, sino que es la raíz la que te nutre a ti. Tal vez dirás: «Desgajaron unas ramas para que yo fuera injertado». De acuerdo. Pero ellas fueron desgajadas por su falta de fe y tú por la fe te mantienes firme. Así que no seas arrogante, sino temeroso; porque, si Dios no tuvo miramientos con las ramas originales, tampoco los tendrá contigo.

Romanos 11:17-21

Fuimos establecidos en medio de su pueblo, no lo reemplazamos ni existen ahora dos pueblos elegidos.

Así dice el SEÑOR: «En cuanto a todos los vecinos malvados que tocaron la heredad que di a mi pueblo Israel, los arrancaré de sus tierras y a la tribu de Judá la quitaré de en medio de ellos. Después que los haya desarraigado, volveré a tener compasión de ellos; los haré regresar, cada uno a su heredad y a su propia tierra. Y, si aprenden bien los caminos de mi pueblo y, si así como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, aprenden a jurar por mi nombre y dicen: “Tan cierto como el SEÑOR vive”, entonces serán establecidos en medio de mi pueblo. Pero a la nación que no obedezca, la desarraigaré por completo y la destruiré», afirma el SEÑOR.

Jeremías 12:14-17

Ya no somos extranjeros, somos conciudadanos del Pueblo escogido, que es y siempre será Israel.

Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos del pueblo elegido y miembros de la familia de Dios,

Efesios 2:19

Así que antes de creer ni siquiera éramos pueblo. Ahora al ser injertados al pueblo recibimos misericordia.

Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios; antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido.

Muchos creen que Israel fue reemplazado, pero las promesas de Yahweh son irrevocables. ¡Esto incluye escoger a Israel como su pueblo! Pablo explica esto a los Romanos:

De esta manera, todo Israel será salvo tal como está escrito:

«El Redentor vendrá de Sión y apartará de Jacob la impiedad. Y este es mi pacto con ellos cuando quite sus pecados».

Con respecto al evangelio, los israelitas son enemigos de Dios para bien de ustedes; pero si tomamos en cuenta la elección, son amados de Dios por causa de los patriarcas, porque los regalos de Dios son irrevocables, como lo es también su llamamiento.

Romanos 11:26-28

Pues desde luego, el Mesías mismo dijo que vino por las ovejas perdidas de la casa de Israel:

—No fui enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel —contestó Jesús.

Mateo 15:24

Isaías profetizó esto.

«El Redentor vendrá a Sión; ¡vendrá a todos los de Jacob que se arrepientan de su rebeldía!», afirma el SEÑOR.

Isaías 59:20

Y también Ezequiel; el Señor vendría a buscar a su rebaño que fue disperso en el exilio:

Así dice el SEÑOR y Dios: Yo mismo me encargaré de buscar y de cuidar a mi rebaño. Como un pastor que cuida de sus ovejas cuando están dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las rescataré de todos los lugares donde, en un día oscuro y de nubarrones, fueron dispersadas.

Ezequiel 34:11-12

Sin embargo, Yahweh desde el tiempo de estos profetas anunció que los extranjeros podríamos participar en las promesas del pueblo, nos uniríamos al pueblo, no lo reemplazaríamos.

En verdad, el SEÑOR tendrá compasión de Jacob y elegirá de nuevo a Israel. Los asentará en su propio lugar. Los extranjeros se juntarán con ellos y se unirán a los descendientes de Jacob.

Isaías 14:1

Esto es el cumplimiento de la promesa que Yahweh hace tres veces a Abraham en Génesis:

Puesto que me has obedecido, por medio de tu descendencia serán bendecidas todas las naciones de la tierra.

Génesis 22:18

Y Pablo explica que la descendencia es uno, el Mesías:

Ahora bien, las promesas se hicieron a Abraham y a su descendencia. La Escritura no dice: «y a los descendientes», como refiriéndose a muchos, sino: «y a tu descendencia», dando a entender uno solo, que es Cristo.

Gálatas 3:16

Si es necesaria alguna confirmación adicional de que somos injertados a Israel y no lo reemplazamos, nótese que según Juan en Apocalipsis la Nueva Jerusalén tendrá doce puertas: una para cada tribu de Israel. Ninguna dirá “gentiles”, “extranjeros”, o algo que haga referencia a un pueblo elegido distinto a Israel. Somos injertados, como lo dice Pablo, y miembros de un solo pueblo elegido por Yahweh.

Me llevó en el Espíritu a una montaña grande y elevada, y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios. Resplandecía con la gloria de Dios y su brillo era como el de una piedra preciosa, semejante a una piedra de jaspe transparente. Tenía una muralla grande y alta, y doce puertas custodiadas por doce ángeles en las que estaban escritos los nombres de las doce tribus de Israel.

Apocalipsis 21:6-12

Ser acreedores a las bendiciones del pacto de Yahweh para su pueblo elegido conlleva que nosotros también nos atenemos al pacto que hizo con ese pueblo elegido. Este fue el caso desde el Éxodo, donde vemos que la ley dada a Moisés aplica para tanto el nativo de Israel como el extranjero que vive con el pueblo:

»La misma ley se aplicará al nativo y al extranjero que viva entre ustedes».

Éxodo 12:49

Vemos lo mismo reiterado en Números. Recordemos que según Isaías y Jeremías ya no somos extranjeros sino que formamos parte del pueblo; fuimos establecidos en medio de su pueblo. Veamos que leyes aplicaban para los extranjeros que vivían en medio del pueblo.

Porque en la comunidad regirá un solo estatuto para ustedes y para el extranjero que viva entre ustedes. Será un estatuto perpetuo para todos tus descendientes. Ustedes y el extranjero son iguales ante el SEÑOR, así que la misma ley y la misma ordenanza regirán, tanto para ustedes como para el extranjero que viva entre ustedes».

Números 15:15-16

Gracias a las transgresiones de las ramas originales podemos disfrutar de estas promesas.

Ahora pregunto: ¿Acaso tropezaron para no volver a levantarse? ¡De ninguna manera! Más bien, gracias a su desobediencia ha venido la salvación a los no judíos, para que Israel sienta celos. Pero si su desobediencia ha enriquecido al mundo, es decir, si su fracaso ha enriquecido a los no judíos, ¡cuánto mayor será la riqueza que su plena restauración producirá!

Romanos 11:11-12

Yahweh elige a Israel pero nos permite como extranjeros juntarnos con ellos. Nos unimos a los descendientes de Jacob, que es Israel.

No solo esto, sino que somos considerados iguales por nuestro Creador. Todos somos uno solo en El Salvador, todos somos descendencia de Abraham y herederos según la promesa. ¡La promesa se da por la línea de Jacob, que es Israel, y su descendencia es el olivo al que fuimos injertados!

Ya no hay judío ni no judío, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. Y si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa.

Gálatas 3:28-29

Anteriormente vimos el rol de la Ley, que aunque no trae salvación si nos da consciencia del pecado. Como salvos y justificados el pecado deja de ser una práctica en nuestras vidas.

Todos los que han pecado sin conocer la Ley también perecerán sin la Ley; y todos los que han pecado conociendo la Ley por la Ley serán juzgados.

Romanos 2:12

Ya no somos ni extraños ni extranjeros, somos conciudadanos del pueblo elegido y miembros de la familia. Herederos de las promesas y también del pacto que Isaías, Jeremías y Ezequiel anunciaron: ¡somos el pueblo elegido, Él es nuestro Elohim! ¡El hace que sus leyes no se aparten de nuestros labios (Isaías 59:21), las escribe en nuestro corazón y las pone en nuestra mente (Jeremías 31:33)! ¡El pone su Espíritu en nosotros y hace que sigamos sus estatutos y obedezcamos sus leyes (Ezequiel 36:27)!

Conclusiones

No existen fundamentos bíblicos para afirmar que:

Estas conclusiones resultarán en dudas para quien creía que el Nuevo Pacto que el Todopoderoso nos da consiste en, o por lo menos implica, una remoción parcial de la Ley. Esto se debe a algo poco hablado, que es en lo que consiste el Nuevo Pacto en realidad, y por qué se dice que es superior al anterior.

A continuación analizaremos en qué consiste este Nuevo Pacto. Después, analizaremos refutaciones comunes a la idea de que la Ley del Antiguo Testamento es vigente para todos los creyentes.

El Nuevo Pacto: superior al Anterior

Pero el servicio sacerdotal que Jesús ha recibido es superior al de ellos, así como el pacto del cual es mediador es superior al antiguo, puesto que se basa en mejores promesas.

Porque si ese primer pacto hubiera sido perfecto, no habría necesidad de proveer un segundo pacto.

Hebreos 8:6-7

El autor de Hebreos afirma que el primer pacto no fue perfecto, pues si lo hubiera sido no habría habido necesidad de un segundo.

El Primer Pacto

Estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto eterno, por todas las generaciones. Yo seré tu Dios y el Dios de tus descendientes.

Génesis 17:19

El comienzo del Primer Pacto

No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos no permanecieron fieles a mi pacto, y yo los abandoné», dice el Señor.

Hebreos 8:9

En este versículo de Hebreos el autor cita textualmente a Jeremías. En Jeremías 31 se menciona que el Primer Pacto comenzó el día en que Yahweh sacó a su pueblo de Egipto.

No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo9», afirma el SEÑOR.

Jeremías 31:32

Éxodo 14 relata ese día en que Yahweh sacó a su pueblo de Egipto.

En ese día el SEÑOR salvó a Israel del poder de Egipto. Los israelitas vieron los cadáveres de los egipcios tendidos a la orilla del mar. Y al ver los israelitas el gran poder que el SEÑOR había desplegado en contra de los egipcios, temieron al SEÑOR y creyeron en él y en su siervo Moisés.

Éxodo 14:30-31

Si ahora ustedes me son del todo obedientes y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa”.

»Comunícales todo esto al pueblo de Israel».

Éxodo 19:6

En Éxodo 24:8 vemos al pacto ser ratificado.

Moisés tomó la sangre, roció al pueblo con ella y dijo:

—Esta es la sangre del pacto que, de acuerdo con en estas palabras, el SEÑOR ha hecho con ustedes.

Éxodo 24:8

Consecuencia de violar el Pacto

“»Si ustedes no me obedecen ni ponen por obra todos estos mandamientos, sino que desprecian mis estatutos, aborrecen mis leyes y dejan de poner por obra todos mis mandamientos, rompiendo así mi pacto, entonces yo mismo los castigaré con un terror repentino, con enfermedades y con fiebre que los debilitarán, les harán perder la vista y acabarán con su vida. En vano sembrarán su semilla, porque se la comerán sus enemigos. Yo les negaré mi favor y sus adversarios los derrotarán. Sus enemigos los dominarán y ustedes huirán sin que nadie los persiga.”

Levítico 23:14-17

Analizando el Primer Pacto

Un Pacto es conformado por al menos dos partes, en este caso:

Las partes del acuerdo están pactando que se sujetarán a términos específicos, en este caso:

El Nuevo Pacto

El cristianismo predica que estamos bajo un Nuevo Pacto. Sin embargo, es preciso decir que la mayoría de los cristianos no podrían describir con certeza en qué consiste este Nuevo Pacto.

El Nuevo Pacto se anunció desde el antiguo testamento. Israel había fallado en abstenerse del pecado (violó el Primer Pacto) y la furia de Yahweh se encendió contra el pueblo. Entre las reprensiones por parte de Yahweh por medio de los profetas, estos también dieron un mensaje prometedor de un Nuevo Pacto por venir. Veámoslo a continuación.

Según Isaías:

«El Redentor vendrá a Sión; ¡vendrá a todos los de Jacob que se arrepientan de su rebeldía!», afirma el SEÑOR.

«En cuanto a mí —dice el SEÑOR—, este es mi pacto con ellos: Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tus labios, no se apartarán más de ti, ni de tus hijos ni de sus descendientes, desde ahora y para siempre», dice el SEÑOR.

Isaías 59:20-21

Según Jeremías:

»Vienen días», afirma el SEÑOR, «en que haré un nuevo pacto con Israel y con Judá. No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo», afirma el SEÑOR.

«Este es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel», afirma el SEÑOR.

«Pondré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie tendrá que enseñar a su prójimo; tampoco dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al SEÑOR!”, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán», afirma el SEÑOR.

«Porque yo perdonaré su iniquidad y nunca más me acordaré de sus pecados».

Jeremías 31:31-34

Según Ezequiel:

”Los sacaré de entre las naciones, los reuniré de entre todos los pueblos y los haré regresar a su propia tierra. Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes. Vivirán en la tierra que di a sus antepasados; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.

Ezequiel 36:24-28

Ezequiel explica en el capítulo 11 para qué es este corazón de carne:

Yo les daré un corazón sincero y pondré en ellos un espíritu renovado. Les arrancaré el corazón de piedra que ahora tienen y pondré en ellos un corazón de carne, para que cumplan mis estatutos y pongan en práctica mis leyes. Entonces ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.

Ezequiel 11:19-20

También Ezequiel:

”Mi siervo David será su rey y todos tendrán un solo pastor. Caminarán según mis leyes, cumplirán mis estatutos y los pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, donde vivieron sus antepasados. Ellos, sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre y mi siervo David será su príncipe eterno. Y haré con ellos un pacto de paz. Será un pacto eterno. Y los estableceré y haré que se multipliquen; pondré mi santuario entre ellos para siempre. Habitaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Y, cuando mi santuario esté para siempre en medio de ellos, las naciones sabrán que yo, el SEÑOR, he hecho de Israel un pueblo santo”

Ezequiel 37:24-28

Recapitulando, el Nuevo Pacto:

Los libros de los profetas que anunciaron este pacto también están llenos de simbología del Mesías, que será el rey de la Nueva Jerusalén después de los últimos tiempos.

Porque nos ha nacido un niño, se nos ha concedido un hijo; la soberanía reposará sobre sus hombros y se le darán estos nombres: Consejero Admirable, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Se extenderán su soberanía y su paz y no tendrán fin. Gobernará sobre el trono de David y sobre su reino, para establecerlo y sostenerlo con justicia y rectitud desde ahora y para siempre. Esto lo llevará a cabo el celo del SEÑOR de los Ejércitos.

Isaías 9:6-7

Cuando la opresión llegue a su fin y la destrucción se acabe, el agresor desaparecerá de la tierra.

El trono se fundará en el amor y uno de la casa de David reinará sobre él con fidelidad: será un juez celoso del derecho y experto en hacer justicia.

Isaías 16:5

«Vienen días», afirma el SEÑOR,«en que de la simiente de David haré surgir un Renuevo justo; él reinará con sabiduría en la tierra, y practicará el derecho y la justicia.

En esos días Judá será salvo, Israel morará seguro. Y este es el nombre que se le dará: “El SEÑOR es nuestra justicia”.

Jeremías 23:5-6

”Mi siervo David será su rey y todos tendrán un solo pastor. Caminarán según mis leyes, cumplirán mis estatutos y los pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, donde vivieron sus antepasados. Ellos, sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre y mi siervo David será su príncipe eterno. Y haré con ellos un pacto de paz. Será un pacto eterno. Y los estableceré y haré que se multipliquen; pondré mi santuario entre ellos para siempre.

Ezequiel 37:24

Cumplimiento

De la misma manera, tomó la copa después de cenar y dijo:

—Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por ustedes.

Lucas 22:20

Nuevo Pacto, superior al Antiguo

Pero el servicio sacerdotal que Jesús ha recibido es superior al de ellos, así como el pacto del cual es mediador es superior al antiguo, puesto que se basa en mejores promesas.

Porque si ese primer pacto10 hubiera sido perfecto, no habría necesidad de proveer un segundo pacto. […] [13] Al llamar «nuevo» a ese pacto, ha declarado obsoleto al anterior; y lo que se vuelve obsoleto y envejece ya está por desaparecer.

Hebreos 8:6-13

Hebreos ocho es utilizado como supuesta evidencia de que la Ley ha quedado obsoleta. Sin embargo, quien argumenta esto ignora por completo la profecía que el autor incluye en medio del pasaje anterior. Tomando del libro de Jeremías, capítulo 31, el autor de Hebreos nos dice:

Pero Dios, reprochándoles sus defectos, dijo:

Vienen días», afirma el Señor, «en que haré un nuevo pacto con Israel y con Judá. No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos no permanecieron fieles a mi pacto, y yo los abandoné», dice el Señor.

«Este es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel», afirma el Señor. «Pondré mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo; tampoco dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al Señor!”, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán. Yo perdonaré sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados».

Hebreos 8:8-12

El autor de Hebreos, por el contrario de declarar obsoleta la Ley que Yahweh dió a Moisés, ¡esta confirmándola con su fe (Romanos 6:15)! Pues está expresando su creencia en el Nuevo Pacto, que pone sus leyes en nuestra mente y las escribe en nuestro corazón.

Entonces ¿por qué el autor de Hebreos nos dice que el Nuevo Pacto es superior al antiguo y por qué da a entender que el primero no fue perfecto?

Pablo nos dice en su carta a los Gálatas que incluso en el caso de un pacto humano, nadie puede anularlo ni añadirle nada una vez que ha sido ratificado.

Hermanos, voy a ponerles un ejemplo: aun en el caso de un pacto humano, nadie puede anularlo ni añadirle nada una vez que ha sido ratificado. Ahora bien, las promesas se hicieron a Abraham y a su descendencia. La Escritura no dice: «y a los descendientes», como refiriéndose a muchos, sino: «y a tu descendencia», dando a entender uno solo, que es Cristo. Lo que quiero decir es esto: la Ley, que vino cuatrocientos treinta años después, no anula el pacto que Dios había ratificado previamente; de haber sido así, quedaría sin efecto la promesa.

Gálatas 3:15-17

Entonces, no se puede anular o añadir algo al Primer Pacto. Después del Éxodo, cuando el pueblo de Israel establece un pacto con Yahweh, esto no anula el pacto que Yahweh había hecho con Abraham 430 años antes, ni el que había hecho con Noé después del diluvio (Génesis 9:8-17). Yahweh llama perpetuo al pacto que establece con Abraham y sus descendientes.

El pacto que Yahweh hizo con Abraham en Génesis es que su descendencia será su Pueblo y el su Elohim.

Estableceré mi pacto contigo y con tu descendencia, como pacto eterno, por todas las generaciones. Yo seré tu Dios y el Dios de tus descendientes.

Génesis 17:7

Y el pacto se estableció por la linea de Isaac.

A lo que Dios contestó:

—¡Pero es Sara, tu esposa, la que te dará un hijo, al que llamarás Isaac! Yo estableceré mi pacto con él y con sus descendientes, como pacto perpetuo.

Génesis 17:19

Pablo en Gálatas nos dice que la Ley que llegó 430 años después no anuló estas promesas.

Hermanos, voy a ponerles un ejemplo: aun en el caso de un pacto humano, nadie puede anularlo ni añadirle nada una vez que ha sido ratificado. Ahora bien, las promesas se hicieron a Abraham y a su descendencia. La Escritura no dice: «y a los descendientes», como refiriéndose a muchos, sino: «y a tu descendencia», dando a entender uno solo, que es Cristo. Lo que quiero decir es esto: la Ley, que vino cuatrocientos treinta años después, no anula el pacto que Dios había ratificado previamente; de haber sido así, quedaría sin efecto la promesa. Si la herencia se basa en la Ley, ya no se basa en la promesa; pero Dios se la concedió gratuitamente a Abraham mediante una promesa.

Gálatas 3:15-18

De igual forma en el Nuevo Pacto Yahweh nos está dando aún mejores promesas:

Pero el servicio sacerdotal que Jesús ha recibido es superior al de ellos, así como el pacto del cual es mediador es superior al antiguo, puesto que se basa en mejores promesas.

Hebreos 8:6

Estas mejores promesas no anulan la que Yahweh hizo con Abraham en Génesis. Pablo confirma en Romanos 11:29 que el llamamiento de Israel como pueblo elegido por parte de Elohim es irrevocable. Estas mejores promesas complementan el pacto que había existido desde Abraham en Génesis 17:9:

Como dice Pablo, 430 años después Yahweh dió a su pueblo su Ley. Esto no anuló la promesa de que ellos serían su Pueblo; Yahweh los estaba haciendo su pueblo al mostrarles como serlo.

Haré de ustedes mi pueblo y yo seré su Dios. Así sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los libró de la opresión de los egipcios.

Éxodo 6:7

Después de las transgresiones de Israel durante el Antiguo Testamento Yahweh anuncia un Nuevo Pacto mediante los profetas. Pero, a grandes rasgos el pacto sigue siendo el mismo: el será su Elohim e Israel su pueblo. Sin embargo, es nuevo pues nos está dando una mejor promesa que nos permite actuar como su pueblo.

Yo les daré un corazón sincero y pondré en ellos un espíritu renovado. Les arrancaré el corazón de piedra que ahora tienen y pondré en ellos un corazón de carne, para que cumplan mis estatutos y pongan en práctica mis leyes. Entonces ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.

Ezequiel 11:19-20

Para entender a mayor profundidad por qué el autor de Hebreos asegura que el Nuevo Pacto es superior al primero estudiemos en qué consiste un pacto.

El defecto del Primer Pacto

Un Pacto es conformado por al menos dos partes, en este caso:

Las partes del acuerdo están pactando que se sujetarán a términos específicos, en este caso:

Entendiendo qué conforma un Pacto, ahora podemos indagar por qué el autor de Hebreos dice que el nuevo es superior al antiguo y que este fue imperfecto. Alguno de los elementos que lo conforman tiene que ser imperfecto. Y, para que el Nuevo Pacto sea superior, tiene que perfeccionar alguna de las partes o los términos del pacto, pero sin añadirle ni quitarle (Gálatas 3:15-17). Podemos determinar cuál parte o conjunto de términos se perfeccionará por descarte:

No dudamos de la perfección de Yahweh y de sus promesas, ni nuestra propia imperfección. Sin embargo ¿la Ley es Perfecta? David nos dice que si.

La Ley del SEÑOR es perfecta: infunde nuevo aliento.

Salmo 19:7

Añade lo siguiente cien salmos después.

He visto que aun la perfección tiene sus límites; ¡solo tus mandamientos son infinitos!

Salmo 119:96

Santiago lo confirma.

Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído, sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.

Santiago 1:25

Nehemías también la llama justa, verdadera, buena.

Descendiste al monte Sinaí; desde el cielo hablaste. Les diste ordenanzas justas y leyes verdaderas, estatutos y mandamientos buenos. Diste a conocer tu sábado santo y por medio de tu servidor Moisés les entregaste tus mandamientos, estatutos y leyes.

Nehemías 9:13-14

Pablo también:

Concluimos, pues, que la Ley es santa y que el mandamiento es santo, justo y bueno. Pero entonces, ¿lo que es bueno se convirtió en muerte para mí? ¡De ninguna manera!

Romanos 7:12-13

Así que

La superioridad del Nuevo Pacto

Concluimos que la razón por la que el autor de Hebreos nos dice que el Nuevo Pacto es superior al antiguo no es por que la Ley cambie. El Antiguo Pacto fue imperfecto por causa del pueblo, no la Ley.

Por otro lado, esto nos ayuda a entender por qué el Nuevo Pacto es perfecto. Observemos de nuevo las profecías del Nuevo Pacto para confirmar cuál de los cuatro elementos –el Creador, sus promesas, su Ley o su pueblo– se perfeccionará. El perfeccionamiento de este elemento hará al nuevo pacto perfecto a diferencia del primero, que no lo fue, según Hebreos 8:7.

Comencemos a analizar a los profetas.

«En cuanto a mí —dice el SEÑOR—, este es mi pacto con ellos: Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tus labios, no se apartarán más de ti, ni de tus hijos ni de sus descendientes, desde ahora y para siempre», dice el SEÑOR.

Isaías 59:21

Comenzando con Isaías, el pueblo se perfeccionara en manera que:

«Este es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel», afirma el SEÑOR.

«Pondré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie tendrá que enseñar a su prójimo; tampoco dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al SEÑOR!”, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán», afirma el SEÑOR.

«Porque yo perdonaré su iniquidad y nunca más me acordaré de sus pecados».

Jeremías 31:33-34

Según Jeremías nos perfeccionará al:

”Los rociaré con agua pura, y quedarán purificados. Los limpiaré de todas sus impurezas e idolatrías. Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes. Vivirán en la tierra que di a sus antepasados; ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios. Los libraré de todas sus impurezas. Haré que tengan trigo en abundancia y no permitiré que pasen hambre.”

Ezequiel 36:24-29

Según Ezequiel seremos perfeccionados al:

”Mi siervo David será su rey y todos tendrán un solo pastor. Caminarán según mis leyes, cumplirán mis estatutos y los pondrán en práctica. Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, donde vivieron sus antepasados. Ellos, sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre y mi siervo David será su príncipe eterno. Y haré con ellos un pacto de paz. Será un pacto eterno. Y los estableceré y haré que se multipliquen; pondré mi santuario entre ellos para siempre. Habitaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Y, cuando mi santuario esté para siempre en medio de ellos, las naciones sabrán que yo, el SEÑOR, he hecho de Israel un pueblo santo”

Ezequiel 37:24-28

También Ezequiel explica como serremos purificados:

El nuevo pacto, entonces, no consiste en hacer perfecto a Yahweh que es perfecto, ni sus promesas, pues también son perfectas. Tampoco consiste en perfeccionar su ley, que ya es perfecta. Consiste en perfeccionarnos, a su pueblo elegido, a aquellos que por fe seremos perfeccionados, pues por medio de la fe somos injertados al linaje de Abraham, herederos de las promesas de Yahweh y comparticipantes del pacto con su pueblo.

Aunque todos obtuvieron un testimonio favorable mediante la fe, ninguno de ellos vio el cumplimiento de la promesa. Esto sucedió para que ellos no llegaran a ser perfectos sin nosotros, pues Dios nos había preparado algo mejor.

Hebreos 11:39-40

Un resumen de las formas en las que Yahweh nos perfeccionará según las profecías de su Nuevo Pacto

Cómo el Nuevo Pacto nos perfeccionará
Escrituras Forma Implicación
Isaías 59:21, Ezequiel 36:26-27 Su Espíritu estará sobre nosotros, Infundirá su espíritu entre nosotros, Derramará un espíritu nuevo entre nosotros Tendremos un Espiritu perfecto sobre/entre nosotros
Isaías 59:21 Las palabras que nos puso en los labios no se nos apartaran más de los labios Hablaremos cosas perfectas
Jeremías 31:33 Pondrá su Ley en nuetra mente Tendremos perfección en la mente
Jeremías 31:33, Ezequiel 36:26 Pondrá su Ley en nuetro corazón, tendremos un nuevo corazón de carne y no de piedra Tendremos perfección en el corazón
Isaías 59:21, Jeremías 31:34 Nadie tendrá que enseñar a nadie sobre Yahweh, le conoceremos (viviremos como el Mesías, obedeceremos sus mandamientos y guardaremos su Ley) Todos conocerán al Creador perfecto
Isaías 59:21, Jeremías 31:34, Ezequiel 36:25, 29, 37:28 Seremos purificados, limpiados de impurezas e idolatrias, nos hará un Pueblo Santo Seremos santos
Jeremías 31:34 Limpiará nuestra iniquidad y perdonará nuestros pecados Nos perfeccionará al quitarnos nuestra iniquidad
Jeremías 31:33, Ezequiel 36:28, Ezequiel 37:27 Será nuestro Elohim, nosotros su pueblo, habitará entre nosotros
Ezequiel 36:27, 37:24 Hará que sigamos sus estatutos y obedezcamos sus leyes, caminaremos según sus leyes, cumpliremos sus estatutos y los pondremos en práctica Actuaremos perfectamente

Entendemos ahora que el Nuevo Pacto será perfeccionado únicamente porque nosotros, el elemento imperfecto, seremos perfeccionados.

Lo que Yahweh aconsejó al pueblo de Israel para que reciban vida ahora lo hará por nosotros, pues está escrito en Deuteronomio que Yahweh desde entonces deseaba que el pueblo hiciera lo que los profetas anuncian sobre la Ley en el Nuevo Pacto:

Estos son los mandamientos, estatutos y leyes que el SEÑOR tu Dios mandó que yo te enseñara para que los pongas en práctica en la tierra de la que vas a tomar posesión. De esta manera, durante toda la vida, tú, tus hijos y tus nietos temerán al SEÑOR tu Dios, cumpliendo todos los estatutos y mandamientos que te doy; así disfrutarán de larga vida. Escucha, Israel, y esfuérzate en obedecer. Así te irá bien y serás un pueblo muy numeroso en la tierra donde abundan la leche y la miel, tal como te lo prometió el SEÑOR, el Dios de tus antepasados.

Escucha, Israel: El SEÑOR nuestro Dios es el único SEÑOR. Ama al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando. Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo, llévalas en tu frente como una marca y escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades.

Deuteronomio 6:1-9

Grábense estas palabras en el corazón y en la mente, átenlas en sus manos como un signo y llévenlas en su frente como una marca. Enséñenselas a sus hijos y háblenles de ellas cuando estén en su casa y cuando vayan por el camino, cuando se acuesten y cuando se levanten; escríbanlas en los postes de su casa y en los portones de sus ciudades. Así, mientras existan los cielos sobre la tierra, ustedes y sus descendientes prolongarán su vida sobre la tierra que el SEÑOR juró dar a sus antepasados.

Deuteronomio 11:18-21

Esto explica por qué en Hebreos 8:7-8 está escrito:

Porque si ese primer pacto hubiera sido perfecto, no habría necesidad de proveer un segundo pacto. Pero Dios, reprochándoles sus defectos, dijo: […]

Hebreos 8:7-8

Similarmente, Yahweh le reprocha a los Levitas que arruinaron el pacto especial que habían establecido con Él:

Pero ustedes se han desviado del camino y mediante su instrucción han hecho tropezar a muchos; ustedes han arruinado el pacto con Leví —dice el SEÑOR de los Ejércitos—.

Malaquias 2:8

Yahoshúa no solo tiene un servicio sacerdotal superior, sino que el pacto del cuál es mediador es superior. ¡Ahora será mediador entre Yahweh y un pueblo que si cumplirá los términos que pactó!

Estos sacerdotes sirven en un santuario que es copia y sombra del que está en el cielo, tal como se le advirtió a Moisés cuando estaba a punto de construir el santuario: «Asegúrate de hacerlo todo según el modelo que se te ha mostrado en el monte». Pero el servicio sacerdotal que Jesús ha recibido es superior al de ellos, así como el pacto del cual es mediador es superior al antiguo, puesto que se basa en mejores promesas.

Hebreos 8:5-6

Isaías y Ezequiel hablan de un nuevo espíritu y El Espíritu de Yahweh siendo derramado sobre nosotros, haciéndonos cumplir la Ley. Esto explica el ministerio del Espíritu, como Pablo escribe a los Corintios:

Él nos ha capacitado para ser servidores de un nuevo pacto, no el de la letra, sino el del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.

El ministerio que causaba muerte, el que estaba grabado con letras en piedra, fue tan glorioso que los israelitas no podían mirar la cara de Moisés debido a la gloria que se reflejaba en su rostro, la cual ya se estaba extinguiendo. Pues bien, si aquel ministerio fue así, ¿no será todavía más glorioso el ministerio del Espíritu?

2 Corintios 3:6-8

Mientras que el pacto de Moisés fue grabado en piedra, el Nuevo Pacto es grabado por medio del Espíritu, según las revelaciones de los profetas de Israel. El Nuevo Pacto es el cumplimiento del deseo de David:

Dichosos los que van por caminos intachables, los que andan conforme a la Ley del SEÑOR. Dichosos los que obedecen sus mandatos y de todo corazón lo buscan. Jamás hacen nada malo, sino que siguen los caminos de Dios.

Tú has establecido tus preceptos, para que se cumplan fielmente. ¡Cuánto deseo afirmar mis caminos para cumplir tus estatutos! No tendré que pasar vergüenzas cuando considere todos tus mandamientos.

Te alabaré con un corazón recto, cuando aprenda tus justas leyes. Tus estatutos cumpliré; no me abandones del todo.

Salmo 119:1-8

Gracias al Nuevo Pacto ahora vivimos según el Espíritu, no según la carne.

a fin de que la justa demanda de la Ley se cumpliera en nosotros, que no vivimos según la carne, sino según el Espíritu.

Romanos 8:4

Somos guiados por el Espiritu:

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.

Romanos 8:14

Así que les digo: vivan por el Espíritu y no sigan los deseos de la carne;

Gálatas 5:16

El Espíritu perfecciona al único eslabón débil de la cadena del Pacto con Yahweh que nos permite ser su pueblo y Él nuestro Elohim. Esto nos da vida.

Pero ahora, al morir a lo que nos tenía atados, hemos quedado libres de la Ley, a fin de servir a Dios con el nuevo poder que nos da el Espíritu y no por medio del antiguo mandamiento escrito.

Romanos 7:6

Él nos ha capacitado para ser servidores de un nuevo pacto, no el de la letra, sino el del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.

2 Corintios 3:6

Pablo deja muy claro que los deseos de la carne son contrarios a la Ley. Si el ir en contra de la Ley es pecado entonces nuestra carne es nuestra naturaleza pecaminosa.

La mente gobernada por la carne es enemiga de Dios, pues no se somete a la Ley de Dios ni es capaz de hacerlo. Los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Sin embargo, ustedes no viven según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo.

Romanos 8:7-9

Mediante el Nuevo Pacto recibimos el Espíritu y crucificamos nuestra carne.

Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu.

Gálatas 5:24-25


El Nuevo Pacto perfecciona lo último faltante para que sea perfecto: nosotros. Esto lo hace mucho más glorioso que el primero. ¡Los otros tres elementos permanecen iguales!

Comparemos las otras características del Antiguo Pacto y veamos qué similitud hay ente los pactos.

Similitud entre los pactos

Previamente establecimos que:

Así que, si asumimos que lo que Pablo dice en Gálatas es cierto, que no se puede anular ni añadir nada al pacto una vez siendo ratificado, entonces concluimos que el Nuevo Pacto es entre las mismas partes, y esas se atendrán a los mismos términos.

Concluimos, posteriormente, que la única diferencia entre el Antiguo Pacto y el Nuevo Pacto es que el pueblo de Israel será perfeccionado, por eso se dice que es superior al primero, que el primero fue imperfecto y que Yahoshúa es mediador de un pacto

Antiguo vs. Nuevo Pacto
Escritura Antiguo Pacto Escritura Nuevo Pacto
Deuteronomio 30:14 La palabra está muy cerca de ti, la tienes en la boca Isaías 59:21 Mi Espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tus labios, no se apartarán más de ti, ni de tus hijos ni de sus descendientes, desde ahora y para siempre
Deuteronomio 30:14 La palabra está muy cerca de ti, la tienes en la boca y en el corazón Jeremias 31:33

Pondré mi Ley en su mente

y la escribiré en su corazón.

Éxodo 29:45–46 Habitaré entre los israelitas y seré su Dios. Así sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los sacó de Egipto para habitar entre ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios. Jeremías 31:33 Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Levítico 26:12 Caminaré entre ustedes. Yo seré su Dios y ustedes serán mi pueblo. Jeremías 31:33

Yo seré su Dios

y ellos serán mi pueblo.

Deuteronomio 29:13 De esta manera confirma hoy que ustedes son su pueblo, y que él es su Dios, según lo prometió y juró a sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Jeremías 31:33 Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Jeremías 31:34 Ya nadie tendrá que enseñar a su prójimo; tampoco dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al SEÑOR!”, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán
Deuteronomio 4:28-31 Allí ustedes adorarán a dioses de madera y de piedra, hechos por seres humanos: dioses que no pueden ver ni oír, ni comer ni oler. Pero si desde allí buscan al SEÑOR su Dios con todo su corazón y con toda su alma, lo encontrarán. Y al cabo del tiempo, cuando hayan vivido en medio de todas esas angustias y dolores, volverán al SEÑOR su Dios y escucharán su voz. Porque el SEÑOR su Dios es un Dios compasivo que no los abandonará ni los destruirá; tampoco se olvidará del pacto que mediante juramento hizo con sus antepasados. Jeremías 31:34 Porque yo perdonaré su iniquidad y nunca más me acordaré de sus pecados
Deuteronomio 30:1-3 Cuando recibas todas estas bendiciones o sufras estas maldiciones de las que te he hablado, y las recuerdes en cualquier nación por donde el SEÑOR tu Dios te haya dispersado; y cuando tú y tus hijos se vuelvan al SEÑOR tu Dios y le obedezcan con todo el corazón y con toda el alma, tal como hoy te lo ordeno, entonces el SEÑOR tu Dios restaurará tu fortuna y se compadecerá de ti. ¡Volverá a reunirte de todas las naciones por donde te haya dispersado! Jeremías 31:34 Porque yo perdonaré su iniquidad y nunca más me acordaré de sus pecados
Deuteronomio 30:6 El SEÑOR tu Dios circuncidará tu corazón y el de tus descendientes, para que lo ames con todo tu corazón y con toda tu alma y así tengas vida. Ezequiel 36:26 Les daré un nuevo corazón y derramaré un espíritu nuevo entre ustedes; quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen y les pondré un corazón de carne.
Deuteronomio 30:14 La palabra está muy cerca de ti, la tienes en la boca y en el corazón, para que la obedezcas. Ezequiel 36:27 Infundiré mi Espíritu en ustedes y haré que sigan mis estatutos y obedezcan mis leyes.
Ezequiel 36:28 Vivirán en la tierra que di a sus antepasados;
Ezequiel 36:28 …ustedes serán mi pueblo y yo seré su Dios.
Ezequiel 36:29 Los libraré de todas sus impurezas.
Ezequiel 36:29-30 Haré que tengan trigo en abundancia y no permitiré que pasen hambre. Multiplicaré el fruto de los árboles y las cosechas del campo para que no sufran más entre las naciones la deshonra de pasar hambre.
Ezequiel 37:24 Caminarán según mis leyes, cumplirán mis estatutos y los pondrán en práctica.
Ezequiel 37:25 Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, donde vivieron sus antepasados. Ellos, sus hijos y sus nietos vivirán allí para siempre y mi siervo David será su príncipe eterno.
Ezequiel 37:26 Y los estableceré y haré que se multipliquen;
Deuteronomio 30:5 Te hará volver a la tierra que perteneció a tus antepasados y tomarás posesión de ella. Te hará prosperar y tendrás más descendientes que los que tuvieron tus antepasados. Ezequiel 37:26 Y haré con ellos un pacto de paz. Será un pacto eterno. Y los estableceré y haré que se multipliquen;
Levítico 26:11 Estableceré mi morada en medio de ustedes y no los aborreceré. Ezequiel 37:26 …pondré mi santuario entre ellos para siempre.
Éxodo 25:8 Después me harán un santuario, para que yo habite entre ustedes. Ezequiel 37:26 …pondré mi santuario entre ellos para siempre.
Éxodo 29:45–46 Habitaré entre los israelitas y seré su Dios. Así sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los sacó de Egipto para habitar entre ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios. Ezequiel 37:26 …pondré mi santuario entre ellos para siempre.
Deuteronomio 12:4-7 No harán lo mismo con el SEÑOR su Dios, sino que irán y lo buscarán en el lugar que, de entre todas las tribus, el SEÑOR escoja como residencia de su Nombre. Allí llevarán ustedes sus holocaustos, sacrificios, diezmos, contribuciones, promesas, ofrendas voluntarias y los primogénitos de sus vacas y ovejas. Entonces, en la presencia del SEÑOR su Dios, ustedes y sus familias comerán y se regocijarán por los logros de su trabajo, porque el SEÑOR su Dios los habrá bendecido. Ezequiel 37:26 …pondré mi santuario entre ellos para siempre.
Deuteronomio 29:13 De esta manera confirma hoy que ustedes son su pueblo, y que él es su Dios, según lo prometió y juró a sus antepasados Abraham, Isaac y Jacob. Ezequiel 37:27 Habitaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.
Deuteronomio 4:6-8 Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos estatutos y dirán: «¡En verdad, este es un pueblo sabio e inteligente; esta es una gran nación!». Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el SEÑOR nuestro Dios, cada vez que lo invocamos? ¿Y qué nación hay tan grande que tenga estatutos y ordenanzas tan justas como todas estas leyes que hoy les expongo? Ezequiel 37:28 Y, cuando mi santuario esté para siempre en medio de ellos, las naciones sabrán que yo, el SEÑOR, he hecho de Israel un pueblo santo

¿Cómo participamos en el Nuevo Pacto como injertados?

Establecimos anteriormente que como injertados la Ley también aplica para nosotros.

¿Cómo aplica el Nuevo Pacto para nosotros?

Si aprendemos los caminos de su pueblo y aprendemos a jurar por su nombre seremos establecidos en medio de su pueblo:

“Así dice el SEÑOR: «En cuanto a todos los vecinos malvados que tocaron la heredad que di a mi pueblo Israel, los arrancaré de sus tierras y a la tribu de Judá la quitaré de en medio de ellos. Después que los haya desarraigado, volveré a tener compasión de ellos; los haré regresar, cada uno a su heredad y a su propia tierra. Y, si aprenden bien los caminos de mi pueblo y, si así como enseñaron a mi pueblo a jurar por Baal, aprenden a jurar por mi nombre y dicen: “Tan cierto como el SEÑOR vive”, entonces serán establecidos en medio de mi pueblo. Pero a la nación que no obedezca, la desarraigaré por completo y la destruiré», afirma el SEÑOR.” Jeremías 12:14-17

Los extranjeros se unirán a Israel:

“En verdad, el SEÑOR tendrá compasión de Jacob y elegirá de nuevo a Israel. Los asentará en su propio lugar. Los extranjeros se juntarán con ellos y se unirán a los descendientes de Jacob.”

Isaías 14:1

Como extranjeros que por nuestra propia voluntad nos hemos unido a Yahweh debemos tener confianza en que no nos excluye de su pueblo:

“El extranjero que por su propia voluntad se ha unido al SEÑOR no debe decir: «El SEÑOR me excluirá de su pueblo».

Tampoco debe decir el eunuco: «No soy más que un árbol seco».

Porque así dice el SEÑOR: «A los eunucos que observen mis sábados, que elijan lo que me agrada y sean fieles a mi pacto, les concederé ver grabado su nombre dentro de mi Templo y de mis murallas; ¡eso les será mejor que tener hijos e hijas! También les daré un nombre eterno que jamás será borrado.

Y a los extranjeros que se han unido al SEÑOR para servirlo, para amar el nombre del SEÑOR y adorarlo, a todos los que observan el sábado sin profanarlo y se mantienen firmes en mi pacto, los llevaré a mi monte santo; los llenaré de alegría en mi casa de oración. Aceptaré los holocaustos y sacrificios que ofrezcan sobre mi altar, porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos».

Así dice el SEÑOR y Dios, el que reúne a los desterrados de Israel: «Reuniré a mi pueblo con otros pueblos, además de los que ya he reunido».”

Isaías 56:3-8

Conclusiones

Concluimos que:

Habiendo comprendido lo anterior nuestro entendimiento del evangelio ha sido transformado por completo. Si lo creemos, finalmente existe una continuidad entre el Antiguo y Nuevo Testamento. Nos percatamos de que ya no existen contradicciones que tenemos que apaciguar, pues el Antiguo y el Nuevo Testamento se conectan entre sí de manera hermosa.

Conflictos del Sábado

Jesús regresó a Galilea en el poder del Espíritu y se extendió su fama por toda aquella región. Enseñaba en las sinagogas y todos lo admiraban.

Fue a Nazaret, donde se había criado, y un sábado entró en la sinagoga, como era su costumbre.

Lucas 4:14-16

Vemos al inicio de Lucas que el Mesías acostumbraba entrar a la sinagoga los sábados. El Mesías fue un judío, que guardaba la Ley a la perfección.

Entonces ¿por qué vemos dos capítulos después que los fariseos lo confrontan por “violar las leyes del sábado”?

El Mesías fue confrontado por hacer lo siguiente en sábado:

¿Esto constituye evidencia para considerar que el Mesías abolió la observación del Sábado como día apartado?

  1. El Mesías declaró que nada de la Ley desaparecerá de la Ley hasta que el cielo y la tierra dejen de existir, lo cuál incluye el guardar el Sábado.
  2. La Ley del Antiguo Testamento no prohíbe arrancar espigas ni sanar en Sábado. Mientras que la interpretación y tradición oral judía de la época consideraba ambas actividades como un quebrantamiento del Sábado, la Ley no soporta tal interpretación.
  3. Cuando el Mesías es confrontado por violar el Sábado no responde diciendo que el y sus apóstoles tienen el derecho de omitirlo. Por el contrario, defiende las actividades de sus discípulos como permitidas por la Ley (Lucas 6:9, 14:3).
  4. En Hechos Lucas no nota ningún conflicto entre los apóstoles y los lideres religiosos sobre el Sábado.

Las mujeres que habían acompañado a Jesús desde Galilea siguieron a José para ver el sepulcro y cómo colocaban el cuerpo. Luego volvieron a casa y prepararon especias aromáticas y perfumes. Entonces descansaron el sábado, conforme al mandamiento.

Lucas 23:55-56

Marcos 7:19

Porque no entra en su corazón, sino en su estómago, y después va a dar a la letrina.

Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos.

Marcos 7:19

El contexto de Marcos 7:19

Los fariseos y algunos de los maestros de la Ley que habían llegado de Jerusalén se reunieron alrededor de Jesús, y vieron a algunos de sus discípulos que comían con manos impuras, es decir, sin habérselas lavado. (En efecto, los fariseos y los demás judíos no comen nada sin primero cumplir con el rito de lavarse las manos, ya que están aferrados a la tradición de los líderes religiosos. Al regresar del mercado, no comen nada antes de lavarse. Y siguen otras muchas tradiciones, tales como el rito de lavar copas, jarras y bandejas de cobre). Así que los fariseos y los maestros de la Ley preguntaron a Jesús:

—¿Por qué no siguen tus discípulos la tradición de los líderes religiosos, en vez de comer con manos impuras?

Marcos 7:1-5

Marcos comienza a narrar en el capítulo 7 y añade una nota que altera completamente la interpretación de lo que sucede más adelante. Los fariseos y los demás judíos cumplían con un rito, nos dice Marcos, ya que están aferrados a la tradición de los líderes religiosos. Cuando los fariseos y los maestros de la Ley alzan la voz para cuestionar al Mesías le preguntan por qué sus discípulos no se lavan las manos antes de comer.

Él contestó:

—Tenía razón Isaías cuando profetizó de ustedes, hipócritas, según está escrito:

»“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me adoran; sus enseñanzas no son más que reglas humanas”.

Ustedes han desechado los mandamientos divinos y se aferran a las tradiciones humanas.

Marcos 7:6-8

Vemos que el Mesías está citando a Isaías. Precisamente, el pasaje que cita es:

El Señor dice:

«Este pueblo se acerca a mí con la boca y me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. Su adoración es solo un mandamiento humano que le ha sido enseñado.

Isaías 29:13

Evidentemente, tanto el Mesías en Marcos 7:6-8 como Isaías están hablando de tradiciones humanas, y no mandamientos de Yahweh, refiriéndose específicamente a lo que Marcos describe como un rito, el lavarse las manos antes de comer. Si bien, en la actualidad acostumbramos a lavar nuestras manos antes de comer no lo realizamos como un rito ni por ser tradición religiosa.

Y añadió:

—¡Qué buena manera tienen ustedes de dejar a un lado el mandamiento de Dios para mantener su propia tradición! Moisés dijo: “Honra a tu padre y a tu madre”, y también: “El que maldiga a su padre o a su madre será condenado a muerte”. Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decir a su padre o a su madre: “Cualquier ayuda que pudiera haberte dado es corbán” (es decir, ofrenda dedicada a Dios). Y en ese caso, ustedes ya no le permiten hacer nada por su padre ni por su madre. Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas.

Marcos 7:9-13

Yahoshúa hace otra intervención importante. Por lo contrario de declarar obsoleta una Ley de la Torah está reprendiendo a los judíos por alterar la Ley con sus tradiciones. De haber el mismo anulado las leyes sobre comida estaría contradiciéndose a sí mismo. Pues dijo:

¡Qué buena manera tienen ustedes de dejar a un lado el mandamiento de Dios para mantener su propia tradición! Moisés dijo: […]. Ustedes, en cambio, enseñan que […] Así, por la tradición que se transmiten entre ustedes, anulan la palabra de Dios. Y hacen muchas cosas parecidas.

Marcos 7:9-13

Si el lector de Marcos 7 tiene conocimiento incompleto sobre la Torah y las añadiduras del judaísmo, entonces el mensaje del Mesías en este pasaje se diluye. Sin embargo, omitiendo los ejemplos específicos tanto de las Leyes de Yahweh y de las tradiciones humanas, podemos entender el mensaje con claridad. El Mesías está ejemplificando que los defensores de la Ley Oral hacen a un lado el mandamiento de Yahweh para mantener su propia tradición. Los reprende por pretender anular la palabra de Yahweh.

Teniendo esto en cuenta, nuestra lectura de lo siguiente cambia por completo. Después de haber reprendido a los judíos por imponer sus tradiciones e ignorar la Ley sería incorrecto concluir que el Mesías inmediatamente después la anula, pues la importancia de la Ley y su naturaleza inamovible es lo que acaba de defender.

De nuevo Jesús llamó a la multitud y dijo:

—Escúchenme todos y entiendan: Nada de lo que viene de afuera puede contaminar a una persona. Más bien, lo que sale de la persona es lo que la contamina.

Marcos 7:14-15

Entonces, ¿cómo interpretamos esto? Similarmente a los siete ayes de Mateo 2311, el Mesías está reflejando como los fariseos están tan enfocados en tener un exterior purificado, ignorando la pureza de sus intenciones y su corazón. Procuran apaciguar su naturaleza pecaminosa con la observancia exagerada de las leyes y tradiciones, y, sin darse cuenta, este exceso de atención al exterior hace que su naturaleza pecaminosa se manifieste aún más desde el interior.

Después de que dejó a la gente y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron sobre la comparación que había hecho.

—¿Tampoco ustedes pueden entenderlo? —dijo Jesús—. ¿No se dan cuenta de que nada de lo que entra en una persona puede contaminarla? Porque no entra en su corazón, sino en su estómago, y después va a dar a la letrina.

Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos. Luego añadió:

—Lo que sale de la persona es lo que la contamina. Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona.

Marcos 7:14-23

Yahoshúa interpreta su propia comparación. Explica a sus discípulos que lo que contamina a una persona no es algo que viene de afuera. Lo que sale de una persona es lo que la contamina, ¡porque por dentro está nuestra naturaleza pecaminosa! Y este es justo el caso de los fariseos, pues, al a los discípulos por no observar una tradición de “santidad” están manifestando sus propias intenciones hipócritas, arrogantes y necias.

Entonces, ¿cómo interpretamos la siguiente frase?

Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos.

Marcos 7:19

Análisis de Traducciones

Concluimos al analizar Marcos 7:19 en su contexto que la conversación que está sucediendo no es sobre comida. Entonces, ¿por qué se dice textualmente que el Mesías declara puros todos los alimentos?

Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos.

Marcos 7:19

Basta con analizar algunas traducciones para darse cuenta de que esto es más una decisión consciente por parte del traductor. Veamos un ejemplo de una traducción que nos da a entender algo completamente distinto:

porque no entra en su corazón, sino en su vientre, y sale a la cloaca, purificando todos los alimentos?

Marcos 7:19 (Reina Valera Revisada 1977)

En la Reina Valera Revisada de 1977, el traductor eligió interpretar el texto de manera distinta. En lugar de añadir una nota del narrador que dice (así Jesús declaró puros los alimentos), el traductor interpreta que el Mesías continua hablando. Esto cambia completamente lo que se interpreta de esta frase, pues da a entender que purificando todos los alimentos es parte de la pregunta retórica que el Mesías hace.

Hay traducciones que incluso no interpretan que el Mesías esté haciendo una pregunta retórica. Veamos un ejemplo.

Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale el hombre a la letrina, y purga todas las viandas.

Marcos 7:19 (Biblia del Jubileo)

Las decisiones de los traductores son de gran impacto. Determinan una interpretación totalmente distinta del mismo versículo.

¿Cómo podríamos esperar que un traductor no interprete Marcos 7:19 según sus convicciones personales?

Para comprender mejor la tarea a la que se enfrentan los traductores veamos una de las fuentes originales que estos tienen disponibles para Marcos.

Tabla Comparativa de Traducciones de Marcos 7:19

Traducciones de Marcos 7:19
Versión Traducción Veredicto Obtenido de
Nueva Versión Internacional

Porque no entra en su corazón, sino en su estómago, y después va a dar a la letrina.

Con esto Jesús declaraba limpios todos los alimentos.

NAR Olive Tree
Nueva Traducción Viviente La comida no entra en su corazón, solo pasa a través del estómago y luego termina en la cloaca». (Al decir eso, declaró que toda clase de comida es aceptable a los ojos de Dios). NAR BibleGateway.com
Nueva Biblia de las Américas porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina?». Jesús declaró así limpios todos los alimentos. NAR BibleGateway.com
La Biblia de las Américas porque no entra en su corazón, sino en el estómago, y se elimina? (Declarando así limpios todos los alimentos.) NAR BibleGateway.com
Nueva Biblia Viva

porque los alimentos no entran al corazón sino al estómago, y después van a dar a la letrina?

Con esto Jesús quiso decir que todos los alimentos son limpios.

NAR BibleGateway.com
Biblia Dios Habla Hoy

porque no entra en el corazón, sino en el vientre, para después salir del cuerpo?

Con esto quiso decir que todos los alimentos son limpios.

NAR BibleGateway.com
Palabra de Dios para Todos

Porque lo que coma una persona no afecta su manera de pensar, sino que va a su estómago y luego sale a la letrina.

Con estas palabras Jesús daba a entender que ningún alimento está prohibido.

NAR BibleGateway.com
Traducción en Lenguaje Actual

Lo que se come no va a la mente sino al estómago, y después el cuerpo lo expulsa.»

Jesús dijo eso para que supieran que ningún alimento es impuro.

NAR BibleGateway.com
Reina Valera Contemporanea Porque eso no entra en su corazón, sino en su vientre, y al final va a parar en la letrina.» Con esto Jesús estaba diciendo que todos los alimentos son limpios, NAR BibleGateway.com
Reina Valera 1995

porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina?

Esto decía, declarando limpios todos los alimentos.

NAR BibleGateway.com
Reina Valera Revisada (1977) porque no entra en su corazón, sino en su vientre, y sale a la cloaca, purificando todos los alimentos? JES BibleGateway.com
Reina Valera 1960 porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos. NAR Olive Tree
Reina Valera 1909 Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las viandas. NAR Olive Tree
Reina Valera Antigua Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale á la secreta? Esto decía, haciendo limpias todas las viandas. NAR BibleGateway.com
Biblia del Jubileo Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale el hombre a la letrina, y purga todas las viandas. JES BibleGateway.com
Versión Israelita Nazarena Porque no entra en su corazón, sino en su estómago y sale a la letrina, purificándose así todos los alimentos ». JES -
English Standard Version since it enters not his heart but his stomach, and is expelled?” (Thus he declared all foods clean.) NAR BibleGateway.com
New International Version For it doesn’t go into their heart but into their stomach, and then out of the body.” (In saying this, Jesus declared all foods clean.) NAR Olive Tree
New Living Translation Food doesn’t go into your heart, but only passes through the stomach and then goes into the sewer.” (By saying this, he declared that every kind of food is acceptable in God’s eyes.) NAR Olive Tree
American Standard Version because it goeth not into his heart, but into his belly, and goeth out into the draught? This he said, making all meats clean. NAR BibleGateway.com
International Standard Version Because it doesn’t go into his heart but into his stomach, and then into the sewer, thereby expelling all foods.” JES BibleGateway.com
Christian Standard Bible For it doesn’t go into his heart but into the stomach and is eliminated” (thus he declared all foods clean). NAR BibleGateway.com
Common English Bible That’s because it doesn’t enter into the heart but into the stomach, and it goes out into the sewer.” By saying this, Jesus declared that no food could contaminate a person in God’s sight. NAR BibleGateway.com
World English Bible because it doesn’t go into his heart, but into his stomach, then into the latrine, making all foods clean?” JES BibleGateway.com
Contemporary English Version It doesn't go into your heart, but into your stomach, and then out of your body.” By saying this, Jesus meant that all foods were fit to eat. NAR BibleGateway.com
Evangelical Heritage Version For it does not enter his heart but goes into his stomach and goes out of him into the latrine—in this way all foods are purified.” JES BibleGateway.com
Jubilee Bible 2000 Because it enters not into his heart, but into the belly, and the man goes out to the privy and purges all foods. JES BibleGateway.com
Easy to Read Version Food does not go into a person’s mind. It goes into the stomach. Then it goes out of the body.” (When Jesus said this, he meant there is no food that is wrong for people to eat.) NAR BibleGateway.com
Darby Translation because it does not enter into his heart but into his belly, and goes out into the draught, purging all meats? JES BibleGateway.com
New Matthew Bible because it enters not into his heart, but into the stomach, and goes out into the drain that carries away all foods? JES BibleGateway.com
Amplified Bible since it does not enter his heart, but [only] his stomach, and [from there it] is eliminated?” (By this, He declared all foods [a]ceremonially clean.) NAR BibleGateway.com
Amplified Bible, Classic Edition Since it does not reach and enter his heart but [only his] digestive tract, and so passes on [into the place designed to receive waste]? Thus He was making and declaring all foods [ceremonially] clean [that is, [a]abolishing the ceremonial distinctions of the Levitical Law]. NAR BibleGateway.com
21st Century King James Version because it entereth not into his heart, but into the belly and goeth out into the drain, thereby purging all meats?” JES BibleGateway.com
New King James Version because it does not enter his heart but his stomach, and is eliminated, thus purifying all foods?” JES Olive Tree
King James Version Because it entereth not into his heart, but into the belly, and goeth out into the draught, purging all meats? JES BibleGateway.com
Literal Standard Version Because it does not enter into his heart, but into the belly, and into the drain it goes out, purifying all the meats.” JES Olive Tree
The October Testament because it enters not into his heart, but into the stomach, and goes out into the drain that carries away all foods? JES Olive Tree
BRG Bible Because it entereth not into his heart, but into the belly, and goeth out into the draught, purging all meats? JES BibleGateway.com
Tree of Life Version For it does not enter into the heart but into the stomach, and then goes out into the sewer, cleansing all foods.” JES BibleGateway.com
Douay-Rheims 1899 American Edition Because it entereth not into his heart, but goeth into the belly, and goeth out into the privy, purging all meats? JES BibleGateway.com
Revised Geneva Translation “because it did not enter into his heart, but into the belly. And it goes out into the draught, which is the purging of all food?” JES BibleGateway.com
1599 Geneva Bible Because it entered not into his heart, but into the belly, and goeth out into the draught which is the purging of all meats? JES BibleGateway.com
Holy Bible Revised Version because it goeth not into his heart, but into his belly, and goeth out into the draught? [This he said], making all meats clean NAR Olive Tree
Young’s Literal Translation because it doth not enter into his heart, but into the belly, and into the drain it doth go out, purifying all the meats.' And he said-- That which is coming out from the man, that doth defile the man; JES Olive Tree
Wycliffe Bible for it hath not entrid in to his herte, but in to the wombe, and bynethe it goith out, purgynge alle metis. JES Olive Tree
Tyndale Bible because it entrith not in to his hert but into ye belly: and goeth out into the draught that porgeth oute all meates. JES Olive Tree

El Griego

Los codices más antiguos que tenemos para Marcos 7:19 rondan entre el s. IV y V. Así que, desafortunadamente, no tenemos una fuente directa de alguien que estuvo presente mientras el Mesías reprendía a los fariseos.

¿Cuáles son las fuentes más antiguas que tenemos?

Manuscritos para el evangelio de Marcos
Manuscrito Fecha aproximada ¿Contiene Marcos 7:19? Lectura griega Copiado por
Papiro 45 (𝔓⁴⁵) ~200–250 d.C. Fragmento perdido —
Códice Vaticano (B) ~325–350 d.C. Sí καθαρίζων πάντα τὰ βρώματα Cristianos ortodoxos griegos (pre-concilio de Nicea o inmediatamente posterior). No pertenecían a una secta; seguían la tradición oficial de la Iglesia.
Códice Sinaítico (ℵ) ~330–360 d.C. Sí καθαρίζων πάντα τὰ βρώματα Monjes cristianos griegos; ortodoxos nicenos. Su copia refleja la teología dominante del cristianismo del siglo IV.
Códice de Beza (D) ~400 d.C. Sí Misma frase básica Cristiano occidental, probablemente influido por la iglesia latina (precursora de la católica romana). El texto muestra tendencias teológicas latinas y lecturas interpretativas.

Códice Sinaítico

Veamos el códice.

οτι ουκ ειϲπορευετε αυτου ειϲ την καρδιαν αλλ ειϲ την κοιλιαν και ειϲ τον αφεδρωνα εκβαλλετε καθαριζων παντα τα βρωματα

Transcripción del griego

because it goes not into his heart, but into his belly, and is cast out into the sink, making all meats clean.

Traducción en inglés (incluida con transcripción)

porque no va a su corazón, sino a su estómago, y es expulsado a la latrina, haciendo todas las carnes puras.

Traducción al español (del inglés)

Análisis

Tomemos en cuenta la información que tenemos sobre Marcos 7:19

Tomando en cuenta este contexto, es preciso asumir que el Mesías altera la Ley? Definitivamente no, pues sería contradictorio reprender a alguien por anular mandamientos e imponer tradiciones nuevas, para después hacer lo mismo.

La visión de Pedro

Vio el cielo abierto y algo parecido a una gran sábana que, suspendida por las cuatro puntas, descendía hacia la tierra. En ella había toda clase de cuadrúpedos, como también reptiles y aves.

—Levántate, Pedro, mata y come —le dijo una voz.

—¡De ninguna manera, Señor! —respondió Pedro—. Jamás he comido nada impuro o inmundo.

Por segunda vez le insistió la voz:

—Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro.

Hechos 10:11-15

Los anteriores versículos son utilizados comúnmente para argumentar que parte de la Ley de la Torah no es vigente el día de hoy. Los proponentes de esta doctrina afirman que la visión de Pedro descrita en Hechos 10 demuestra que todos los alimentos fueron purificados por Yahweh, por lo que según esta suposición podríamos comer:

Pedro interpreta su propia visión

Pedro no atinaba a explicarse cuál podría ser el significado de la visión. Mientras tanto, los hombres enviados por Cornelio, que estuvieron preguntando por la casa de Simón, se presentaron a la puerta.

Hechos 10:17

Al despertar, Pedro no lograba comprender el significado de su visión. Si la voz de su visión claramente le dijo que los animales que veían eran purificados, ¿por qué Pedro no lo supo inmediatamente?

Mientras Pedro seguía reflexionando sobre el significado de la visión, el Espíritu le dijo: «Mira, Simón, tres hombres te buscan. Date prisa, baja y no dudes en ir con ellos, porque yo los he enviado».

Hechos 10:19

Pedro continua reflexionando sobre el significado de su visión. El mismo Espíritu de Yahweh que le dió la visión ahora comienza a revelarle su significado: si el Todopoderoso envió a tres hombres que los judíos consideran impuros (al ser gentiles) hay que tomar más en cuenta su criterio, pues ¿quien es el hombre para llamar a otro hombre impuro si Yahweh mismo lo ha declarado puro?

Los apóstoles y los hermanos de toda Judea se enteraron de que también los no judíos habían recibido la palabra de Dios. Así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los creyentes judíos lo criticaron diciendo:

—Entraste en casa de hombres incircuncisos y comiste con ellos.

Tenemos aquí la reacción de los judíos creyentes, se forma una controversia por causa de haber interactuado con no judíos. Pero, si todos los alimentos son ahora puros, ¿por qué no hay controversia al respecto? Asumimos que uno de los mandamientos que observan fielmente acaba de desaparecer y ¿no hay ninguna controversia, o siquiera mención al respecto?

Entonces Pedro comenzó a explicarles paso a paso lo que había sucedido:

—Yo estaba orando en la ciudad de Jope y tuve en trance una visión. Vi que del cielo descendía algo parecido a una gran sábana que, suspendida por las cuatro puntas, bajaba hasta donde yo estaba. Me fijé en lo que había en ella y vi cuadrúpedos, fieras, reptiles y aves. Luego oí una voz que me decía: “Levántate, Pedro, mata y come”. Repliqué: “¡De ninguna manera, Señor! Jamás ha entrado en mi boca nada impuro o inmundo”. Por segunda vez insistió la voz del cielo: “Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro”. Esto sucedió tres veces y luego todo volvió a ser llevado al cielo.

»En aquel momento se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres que desde Cesarea habían sido enviados a verme. El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. También fueron conmigo estos seis hermanos y entramos en la casa de aquel hombre. Él nos contó cómo en su casa había aparecido un ángel que le dijo: “Manda a alguien a Jope para hacer venir a Simón, también llamado Pedro. Él te traerá un mensaje mediante el cual serán salvos tú y toda tu familia”.

»Cuando comencé a hablarles, el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros. Entonces recordé lo que había dicho el Señor: “Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo”. Por tanto, si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros al creer en el Señor Jesucristo, ¿quién soy yo para pensar que puedo estorbar a Dios?

Al oír esto, se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo:

—¡Así que también a los no judíos ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!

Hechos 11:1-18

Los judios creyentes escuchan a Pedro explicar su visión y su significado. Muestran su sorpresa diciendo: “¡Así que también a los no judíos ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!”

¿Qué hubiera pasado si fuera de comida?

Aunque es imposible determinar que hubiera sucedido con certeza, es razonable asumir que si Pedro hubiera interpretado su visión como evidencia de que todos los animales son puros entonces:

Si asumimos que la visión si es sobre comida entonces tenemos una serie de preguntas:

El Griego

Sin duda alguien dirá “incluso si la visión es sobre personas y no comida ¿no sería contradictorio que Yahweh nos de una visión que nos indica a comer algo que no se supondría que podamos comer?”

Esto se debe a que continuamos leyendo Hechos 10 con una traducción que refleja la perspectiva que se ha interpretado. Pues, dicha interpretación es la que ha causado que se traduzca de la siguiente manera (NVI):

—¡De ninguna manera, Señor! —respondió Pedro—. Jamás he comido nada impuro o inmundo.

Por segunda vez le insistió la voz:

—Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro.

Hechos 10:14-15

Sin embargo, existe evidencia contundente para concluir que una traducción más fiel al texto original sería:

—¡De ninguna manera, Señor! —respondió Pedro—. Jamás he comido nada común o inmundo.

Por segunda vez le insistió la voz:

—Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames común.

Hechos 10:14-15

De hecho, la traducción de la versión Reina Valera 1960 es casi idéntica:

Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás.

Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.

Hechos 10:14-15

A continuación expondremos las razones por la que esta es una traducción más correcta, que se resumen en:

Veremos todas las ocasiones donde las palabras akathartos y koinos son utilizadas en el griego (32 y 14, respectivamente).

Después de ver todos los versículos con las traducciones de estas palabras podremos comprender que dentro de la visión Yahweh no purificó animales como el cerdo, sino que purificó animales como la res que tuvieron contacto con animales así. La conexión con el texto inmediato es más inmediata: Cornelio, al ser “un hombre justo y temeroso De Dios, respetado por todo el pueblo judío” (Hechos 10:22) es como un animal que fue común en su paganismo pero que Yahweh ha llamado puro por su fe.

Analizando el Griego

—¡De ninguna manera, Señor! —respondió Pedro—. Jamás he comido nada impuro [koinos] o inmundo [akathartos].

Por segunda vez le insistió la voz:

—Lo que Dios ha purificado, tú no lo llames impuro [koinos].

Hechos 10:14-15

Observemos los versículos donde aparecen koinos y akathartos para ver en qué contexto se usan y como se traducen. Así estaremos mejor preparados a deducir si existe una diferencia entre lo traducido como impuro [koinos] o inmundo [akathartos].

Vemos las traducciones de koinos

Traducciones de koinos
Versículo(s) CIta Uso/Connotación
Marcos 7:2 y vieron a algunos de sus discípulos que comían con manos impuras [koinos], es decir, sin habérselas lavado. Sucio, sin lavar
Marcos 7:5

Así que los fariseos y los maestros de la Ley preguntaron a Jesús:

—¿Por qué no siguen tus discípulos la tradición de los líderes religiosos, en vez de comer con manos impuras [koinos]?

Sucio, sin lavar
Hechos 2:44 Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común [koinos]: Común, asimilado a las cosas a las que esta expuesto
Hechos 4:32 Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar. Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones, sino que las compartían [koinos]. Compartido, común
Hechos 10:14 ¡De ninguna manera, Señor! —respondió Pedro—. Jamás he comido nada impuro [koinos] o inmundo [akathartos]. -
Hechos 10:28

Entonces les habló así:

—Ustedes saben muy bien que nuestra Ley prohíbe que un judío se junte con un extranjero o lo visite. Pero Dios me ha hecho ver que a nadie debo llamar impuro [koinos] o inmundo [akathartos].

-
Hechos 11:8 Repliqué: “¡De ninguna manera, Señor! Jamás ha entrado en mi boca nada impuro [koinos] o inmundo [akathartos]”. -
Romanos 14:14 (tres veces) Yo, de mi parte, estoy plenamente convencido en el Señor Jesús de que no hay nada impuro [koinos] en sí mismo. Si algo es impuro [koinos], lo es solamente para quien así [el griego dice aquí koinos] lo considera. Impuro
Tito 1:4

A Tito, mi verdadero hijo en esta fe que compartimos [koinos]:

Que Dios el Padre y Cristo Jesús nuestro Salvador te concedan gracia y paz.

Compartido, común
Hebreos 10:29

¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merece el que ha pisoteado al Hijo de Dios, que ha profanado la sangre del pacto por la cual había sido santificado y que ha insultado al Espíritu de la gracia?

RVR1960:

¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda [koinos] la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?

Inmundo, impuro
Judas 1:3 Queridos hermanos, he deseado intensamente escribirles acerca de la salvación que tenemos en común [koinos] . Ahora siento la necesidad de hacerlo para rogarles que sigan luchando vigorosamente por la fe encomendada a los creyentes una vez y para siempre. Compartido, común
Apocalipsis 21:27 Nunca entrará en ella nada impuro [koinos] , ni los idólatras ni los farsantes, sino solo aquellos que tienen su nombre escrito en el libro de la vida, el libro del Cordero. Impuro

Vemos las traducciones de akathartos

Traducciones de akathartos
Versículo(s) CIta Uso/Connotación
Mateo 10:1 Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos [akathartos] y sanar toda enfermedad y toda dolencia. Espíritu maligno
Mateo 12:43 Cuando un espíritu maligno [akathartos] sale de una persona, va por lugares áridos buscando descanso sin encontrarlo. Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada. Espíritu maligno
Marcos 1:23 De repente, en la sinagoga, un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno [akathartos] gritó: Espíritu maligno
Marcos 1:26 Entonces el espíritu maligno [akathartos] sacudió al hombre violentamente y salió de él dando un alarido. Espíritu maligno
Marcos 1:27 Todos quedaron tan asustados que se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva, pues lo hace con autoridad! Da órdenes incluso a los espíritus malignos [akathartos] y le obedecen». Espíritu maligno
Marcos 3:11 Además, los espíritus malignos [akathartos], al verlo, se postraban ante él, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!». Espíritu maligno
Marcos 3:30 Es que ellos habían dicho: «Tiene un espíritu maligno [akathartos]». Espíritu maligno
Marcos 5:2 Tan pronto como desembarcó Jesús, un hombre poseído por un espíritu maligno [akathartos] salió a su encuentro de entre los sepulcros. Espíritu maligno
Marcos 5:8 Es que Jesús le había dicho: «¡Sal de este hombre, espíritu maligno [akathartos]!». Espíritu maligno
Marcos 5:13 Así que él les dio permiso. Cuando los espíritus malignos [akathartos] salieron del hombre, entraron en los cerdos, que eran unos dos mil; entonces la manada se precipitó al lago por el despeñadero y allí se ahogó. Espíritu maligno
Marcos 6:7 Reunió a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos [akathartos]. Espíritu maligno
Marcos 7:25 De hecho, muy pronto se enteró de su llegada una mujer que tenía una pequeña hija poseída por un espíritu maligno [akathartos], así que fue y se arrojó a sus pies. Espíritu maligno
Marcos 9:25

Al ver Jesús que se agolpaba mucha gente, reprendió al espíritu maligno [akathartos].

—Espíritu sordo y mudo —dijo—, te mando que salgas y que jamás vuelvas a entrar en él.

Espíritu maligno
Lucas 4:33 Había en la sinagoga un hombre que estaba poseído por un espíritu maligno [akathartos], quien gritó con todas sus fuerzas: Espíritu maligno
Lucas 4:36 Todos se asustaron y se decían unos a otros: «¿Qué clase de palabra es esta? ¡Con autoridad y poder da órdenes a los espíritus malignos [akathartos] y salen!». Espíritu maligno
Lucas 6:18 que habían llegado para oírlo y para que los sanara de sus enfermedades. Los que eran atormentados por espíritus malignos [akathartos] quedaban liberados; Espíritu maligno
Lucas 8:29 Es que Jesús había ordenado al espíritu maligno [akathartos] que saliera del hombre. Se había apoderado de él muchas veces y, aunque le sujetaban los pies y las manos con cadenas y lo mantenían bajo custodia, rompía las cadenas y el demonio lo arrastraba a lugares solitarios. Espíritu maligno
Lucas 9:42 Estaba acercándose el muchacho cuando el demonio lo derribó con una convulsión. Pero Jesús reprendió al espíritu maligno [akathartos], sanó al muchacho y se lo devolvió al padre. Demonio, espíritu maligno
Lucas 11:24 Cuando un espíritu maligno [akathartos] sale de una persona, va por lugares áridos buscando descanso sin encontrarlo. Entonces dice: “Volveré a mi casa, de donde salí”. Espíritu maligno
Hechos 5:16 También de los pueblos vecinos a Jerusalén acudían multitudes que llevaban personas enfermas y atormentadas por espíritus malignos [akathartos], y todas eran sanadas. Espíritu maligno
Hechos 8:7 De muchos endemoniados los espíritus malignos [akathartos] salían dando gritos, y un gran número de paralíticos y cojos quedaban sanos. Espíritu maligno
Hechos 10:14 ¡De ninguna manera, Señor! —respondió Pedro—. Jamás he comido nada impuro [koinos] o inmundo [akathartos]. -
Hechos 10:28

Entonces les habló así:

—Ustedes saben muy bien que nuestra Ley prohíbe que un judío se junte con un extranjero o lo visite. Pero Dios me ha hecho ver que a nadie debo llamar impuro [koinos] o inmundo [akathartos].

-
Hechos 11:8 Repliqué: “¡De ninguna manera, Señor! Jamás ha entrado en mi boca nada impuro [koinos] o inmundo [akathartos]”. -
1 Corintios 7:14 Porque el esposo no creyente ha sido santificado por la unión con su esposa, y la esposa no creyente ha sido santificada por la unión con su esposo creyente. Si así no fuera, sus hijos serían impuros [akathartos], mientras que, de hecho, son considerados santos. Persona impura
2 Corintios 6:17

Por tanto, el Señor añade:

«¡Salgan de en medio de ellos

y apártense!

No toquen nada impuro [akathartos]

y yo los recibiré».

Impuro
Efesios 5:5 Porque pueden estar seguros de que nadie que sea inmoral o impuro [akathartos] o avaro —es decir, idólatra— tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. Idolatra
Apocalipsis 16:13 Y vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta tres espíritus malignos [akathartos] que parecían ranas. Espíritu maligno
Apocalipsis 17:4 La mujer estaba vestida de color púrpura y escarlata; iba adornada con oro, piedras preciosas y perlas. Tenía en la mano una copa de oro llena de abominaciones y de la inmundicia [akathartos] de sus adulterios. Inmundicia de adulterio
Apocalipsis 18:2 (tres veces)

Gritó a gran voz:

«¡Ha caído! ¡Ha caído la gran Babilonia!

Se ha convertido en morada de demonios

y en guarida de todo espíritu maligno [akathartos],

en nido de toda ave impura [akathartos] y de todo animal detestable [akathartos].

Espíritu maligno, ave impura, animal detestable

Conclusión de la Visión

Yahweh hace a Pedro ver una sábana con animales de toda clase y manda a Pedro a “matar y comer” sin especificar qué animal. Pedro dice al Señor: “Jamás he comido nada común o inmundo”. Esto porque la Ley dicta que si un animal como el pollo o la res tiene contacto con animales impuros como el cerdo o el camarón entonces ya quedó impurificado el animal originalmente puro. Similarmente, la tradición judía dictaba que si un judío convivía con un gentil estaba cometiendo un acto inmoral. Así que ahora es mucho más directa la conexión entre la visión de Pedro y la interpretación que el mismo da: un judío no debe evitar convivir con un gentil creyente, pues por su fe es puro. Por eso en el versículo 10:15 leemos “Lo que Dios ha purificado [mediante la fe], tú no lo llames impuro.”

El concilio de Jerusalén

El concilio de Jerusalén, narrado en Hechos 15, es considerado evidencia por el cristianismo moderno de que la Ley no aplica el día de hoy en su totalidad.

Partes especificas utilizadas de esta manera hacen referencia a un yugo que ni los judíos de la época ni sus antepasados pudieron soportar.

Dios, que conoce el corazón humano, mostró que los aceptaba dándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. Sin hacer distinción alguna entre nosotros y ellos, purificó sus corazones por la fe. Entonces, ¿por qué tratan ahora de provocar a Dios poniendo sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados hemos podido soportar? ¡No puede ser! Más bien, como ellos, creemos que somos salvos por la gracia de nuestro Señor Jesús.

Hechos 15:8-11

Algunos versículos más adelante Santiago propone no “poner trabas” a los no judíos que creen.

»Por lo tanto, yo considero que debemos dejar de ponerles trabas a los no judíos que se convierten a Dios. Más bien debemos escribirles que se abstengan de lo contaminado por los ídolos, de la inmoralidad sexual, de la carne de animales estrangulados y de sangre.

Hechos 15:19-20

¿Estas trabas y este yugo son la Ley de Moisés? Analicemos el texto.

Hechos 15:1-4

Algunos que habían llegado de Judea a Antioquía se pusieron a enseñar a los hermanos: «A menos que ustedes se circunciden, conforme a la tradición de Moisés, no pueden ser salvos».

Hechos 15:1

Aquí el origen del debate, un grupo recién llegado de Judea a Antioquía, donde estaban Pablo y Bernabé, predicaba a los gentiles creyentes que debían circuncidarse, de lo contrario no podían ser salvos. Al afirmar que un acto (circuncisión) es necesario para ser salvo este grupo esta predicando una doctrina de salvación por obras y no por fe.

Así que, este grupo predicaba la circuncisión como requisito para la salvación. Esto es contradictorio al evangelio de salvación por fe y por lo tanto es falso.

Esto provocó un altercado y un serio debate de Pablo y Bernabé con ellos. Entonces se decidió que Pablo y Bernabé, y algunos otros creyentes, subieran a Jerusalén para tratar este asunto con los apóstoles y los líderes religiosos. Enviados por la iglesia, al pasar por Fenicia y Samaria contaron cómo se habían convertido los no judíos. Estas noticias llenaron de alegría a todos los creyentes. Al llegar a Jerusalén, fueron muy bien recibidos tanto por la iglesia como por los apóstoles y los líderes religiosos, a quienes informaron de todo lo que Dios había hecho por medio de ellos.

Hechos 15:2-4

Días después, Pablo y Bernabé dejan Antioquia y viajan a Jerusalén para tratar el asunto con los apóstoles y los líderes religiosos. A continuación, en el versículo 5, veremos la aparición de un grupo distinto al que vimos en el versículo uno. Un grupo de judíos fariseos creyentes (Hechos 15:5), es decir, que creían en Yahoshúa y la salvación por fe.

Hechos 15:5-6

Entonces intervinieron algunos creyentes que pertenecían a la secta de los fariseos y afirmaron:

—Es necesario circuncidar a los no judíos y exigirles que obedezcan la Ley de Moisés.

Los apóstoles y los líderes religiosos se reunieron para examinar este asunto.

Hechos 15:5-6

En el Concilio que sucede después, un grupo de judíos diferente al descrito en Hechos 15:1 –pues, creyentes implica que creen en la salvación por la fe en el Mesías– argumenta a favor de ordenarle a todos los gentiles recién convertidos de exigirles que guarden toda la Ley de Moisés.

Hechos 15:7-11

Después de una larga discusión, Pedro se puso en pie y dijo:

—Hermanos, ustedes saben que desde un principio Dios me escogió de entre ustedes para que por mi boca los no judíos oyeran el mensaje del evangelio y creyeran. Dios, que conoce el corazón humano, mostró que los aceptaba dándoles el Espíritu Santo, lo mismo que a nosotros. Sin hacer distinción alguna entre nosotros y ellos, purificó sus corazones por la fe. Entonces, ¿por qué tratan ahora de provocar a Dios poniendo sobre el cuello de esos discípulos un yugo que ni nosotros ni nuestros antepasados hemos podido soportar? ¡No puede ser! Más bien, como ellos, creemos que somos salvos por la gracia de nuestro Señor Jesús.

Hechos 15:7-11

Pedro expresa su disgusto por la idea de poner un yugo para los discípulos nuevos. ¿Cuál yugo?

El Yugo no es la Ley

El yugo al que se refiere Pedro no puede ser la Ley de Yahweh, pues de lo contrario estaría contradiciendo las Escrituras.

Este mandamiento que hoy te ordeno obedecer no es superior a tus fuerzas ni está fuera de tu alcance.

Deuteronomio 30:11

No solo esto, sino que Juan confirma que la ley no es difícil de cumplir.

En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y estos no son difíciles de cumplir, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Esta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe.

1 Juan 5:3-4

El Yugo que nadie ha podido soportar

¿Cuál es, entonces, el yugo que nadie ha podido soportar? La salvación por obras de la Ley.

Pedro estaría afirmando una herejía al directamente al contradecir Deuteronomio 30:11. El yugo no consiste en que tus obras de distingan entre justas y pecaminosas con base en la Ley. El yugo consiste en pedirle a alguien que sea salvo por medio de las obras de la Ley. Si bien la Ley no es difícil, tenemos naturaleza pecaminosa e inevitablemente quebrantamos mandamientos del Creador, por más fáciles que sean.

  1. Ver Mateo 18:16, 2 Corintios 13:1 ↩︎
  2. ”fieles a Jesús”, para saber que permanecemos en él debemos vivir como el vivió, obedeciendo la palabra, absteniéndonos del pecado (1 Juan 3:4-6, 5:5-6). ↩︎
  3. Y fallaron en toda la ley, pues Santiago 2:10 nos dice que quien quebranta un mandamiento quebranta toda la Ley. ↩︎
  4. El Espíritu Santo trae convicción de pecado (Juan 16:7-8), nos da conocimiento de la Ley (Ezequiel 36:26-27). ↩︎
  5. La palabra hebrea emunah, traducida como fe tiene la misma implicación: conocer, entender y hacer. ↩︎
  6. Más adelante demostraremos que estas cargas no se refieren a la Ley de Yahweh sino a añadiduras humanas. ↩︎
  7. Purificarse para entrar en los jardines es referente a prácticas de adoración paganas. Ganim, la palabra hebrea traducida como “jardines” en este versículo es utilizada en multiples ocaciones en las escrituras de esta forma (véase Isaías 1:29, 65:3-4, 1 Reyes 14:23, 2 Reyes 17:10-11, 2 Crónicas 28:4). Jeremías, Ezequiel y Oseas repiten la misma denuncia (véase Jeremías 2:20, 3:6-13, Ezequiel 20:28, Oseas 4:13). ↩︎
  8. “Cumplir” es traducción de la palabra en griego pleroo, que a diferencia de lo que afirman algunos no quiere decir “concluir”. ↩︎
  9. Hebreos 8:9 dice “abandoné”, Jeremías 31:32 dice “a pesar de que yo era su esposo”. Jeremías 3 dice que le “entregó carta de divorcio” ↩︎
  10. En el griego original no aparece “si ese primer pacto hubiera...”, sino “si ese primero hubiera”. ¿El autor de hebreos se refiere al pacto? ↩︎
  11. En los siete ayes de Mateo 23 el Mesías también reprende a los judíos por sus tradiciones humanas, a las que dan más importancia que la Ley de Yahweh. ↩︎